La cultura de un pueblo se manifiesta en diversidad de formas, como la gastronomía, el vestuario, los bailes, las creencias y en general todo aquello que encierra su forma de vida.
Honduras posee una riqueza impresionante en cuanto a diversidad cultural se refiere. Una de las etnias que ha mantenido sus tradiciones es la lenca, especialmente en el arte de trabajar el barro y la tierra.
A través de generaciones, las mujeres lencas se han dedicado a trabajar el barro y ahora han formado sus cooperativas para comercializar los productos derivados de este material.
Los lencas han mantenido las técnicas y acabados prehispánicos, lo que les permite mantener viva su cultura y diferenciarla de otras.
Las alfareras hacen vasijas como el cántaro, el comal y la tamalera. Estos productos se han convertido en funcionales porque las amas de casa de las urbes las utilizan para decorar jardines o las áreas de estar en sus residencias.
Feria alfarera
Cada una de las zonas que conforman la Ruta Lenca tienen sus propias características en cuanto a trabajar el barro se refiere. Para el caso, en La Campa, Lempira, comunidad famosa por su feria alfarera, se hacen las vasijas de barro de forma natural y a la quema. En La Paz, Valle e Intibucá las loceras se inclinan por el color negro y toques amarillescos.
Las loceras de La Campa, perpetuando costumbres prehispánicas, queman sus vasijas al aire libre, sin horno. En invierno, cuando la quema es más delicada, cubren un trozo de suelo con hojas de plátano verde y extienden encima una capa de tile, carbón, donde colocan boca abajo las vasijas previamente asoleadas y las acuñan con piedras o pedazos de tejas. Luego cubren el cerro de vasijas con abundante leña y concha de ocote, y encienden la pira.
Cuando observan que la vasija adquiere un color rojo encendido, como brasa, dan por finalizada la quema. Estos productos en su mayoría se venden con el color natural del barro. Las familias lencas aprovechan para ofrecer sus creaciones durante las ferias; una de las más famosas es la de La Campa, Lempira, que se celebra el 23 de febrero.