Estados Unidos.

Haberse convertido oficialmente en la nueva novia de Kanye West, gracias en parte a que ella misma no duda en hablar del rapero a la menor oportunidad, ha colocado a la actriz Julia Fox bajo el foco de la atención mediática.

En consecuencia, su pasado se está sometiendo al mismo intenso escrutinio que sus apariciones en público con el ex de Kim Kardashian y eso ha acabado por sacar a la luz episodios muy poco agradables, como por ejemplo la tensa relación que mantenía hasta hace poco con Peter Artemiev, el padre de su único hijo.

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El pasado mes de diciembre, sin ir más lejos, ella no dudó en acusarle en las redes sociales de ser un vago y un alcohólico al mismo tiempo que aseguraba que no había tenido noticias suyas en más de un mes.

Ahora Julia ha querido explicar que decidió hacer públicas sus desavenencias porque estaba furiosa después de que uno de sus amigos se encontrara con Peter en un lugar público y le escuchara quejarse de que ella no le permitía ver a su pequeño Valentino.

Lo único que quiero decir es que lo siento. No eres un inútil. Sé que no lo eres, y sé que no es que no quisieras ver a Valentino, sino que no querías verme a mí”, le ha asegurado la actriz a través de su podcast ‘Forbidden Fruits’, donde ha añadido en su defensa que en aquel momento estaba agotada y no contaba con ninguna ayuda porque todo el mundo estaba lidiando con el repunte de contagios por coronavirus.

En la actualidad, la antigua pareja ha conseguido dejar de lado sus diferencias por el bien de su hijo y este mismo lunes posaron juntos ante los paparazzi que les sorprendieron paseando por las calles de Manhattan para celebrar el primer cumpleaños de Valentino.