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La divertida comedia mexicana de Cuarón

  • Actualizado: 16 mayo 2009 /

“Rudo y cursi” reúne a Gael García Bernal con Diego Luna, con el mejor talento mexicano de Alfonso Cuarón, Alejandro Iñárritu y Guillermo del Toro. Gael canta: 'Quiero que me quieras' + Vea el tráiler

No es muy usual que una película en español llame la atención en Hollywood, pero cuando una misma producción como “Rudo y cursi” reúne a Gael García Bernal con Diego Luna en una producción del mejor talento mexicano de Alfonso Cuarón, Alejandro Iñárritu y Guillermo del Toro, con guión y dirección de Carlos Cuarón, el interés es evidente.

Y en medio de la repercusión internacional, donde los subtítulos en inglés atraen todavía más público en Hollywood, fuimos en busca de Gael García Bernal y Diego Luna por una entrevista exclusiva, en la privacidad del Hotel Four Seasons de Beverly Hills.

Y detrás de infinitas bromas con excelente buen humor, tomaron en serio los temas de una eterna amistad, la paternidad que conocieron casi al mismo tiempo y la popularidad que generan las superestrellas mexicanas en el mundo, en un momento en el cual México no es particularmente tan popular con la epidemia gripal que exportó.

La película “Rudo y cursi” en cierta forma destaca cómo todos buscamos el éxito, pero no estamos preparados para aceptar el fracaso cuando la popularidad se desvanece.

Garl García Bernal: Depende como tomes el éxito. Si el éxito es la parte material de la vida, buscando ser un buen periodista para volverte millonario, puede ser. Pero si tiene que ver más con el lado humano, con la película se puede aprender que no hay nada mejor que tener un hermano o un buen amigo para ser todo un ganador.

¿Así definen el éxito?

Gael: Así: ser feliz.

Diego Luna: Ser feliz y poder amar a alguien, estar al lado de aquellos con quienes deseas estar, tener la libertad de elegir quien quieras ser y con quien quieras estar rodeado. Eso creo que es el éxito.

Gael: Sí, aunque suene cursi.

Diego: ¡Es cursi!
Gael: Pero es la verdad. Los personajes de nuestra película, por ejemplo, tienen todos los elementos para ser felices y en medio de la fama, no eran particularmente exitosos. La fama no es lo mismo que el éxito. Por supuesto es increíble ser reconocido por aquello que también te gusta hacer, pero el solo hecho de hacerlo, ya es un éxito.

Ahora que ya pasó el Día de la Madre en México y Estados Unidos, ¿cómo piensan festejar, más adelante, el Día del Padre por primera vez?

Gael: Voy a organizar todo un rollo, con fuegos artificiales.

Diego: ¿Como la clausura de los Juegos Olímpicos en China?
Gael: Conseguí unos amigos y hay fuegos artificiales para todos.

¿Quién lleva encima la mejor foto de su bebé?

Diego: Conmigo no tengo ninguna. ¿Gael?
Gael: ¿Sabes que no? No tengo, no, no.

¿Qué clase de padre no lleva una foto del hijo siempre encima?

Gael: Somos muy buenos padres.
Diego: Bueno, yo soy el peor (ríe)... sólo porque él es demasiado bueno.

¿Intercambian experiencias?

Gael: Intercambiamos bebés.
Diego: (Riendo) ¿Cuándo puedo ir a visitar el mío?

Las mujeres cuando son madres primerizas no hablan de otro tema que no sea de sus hijos. ¿Entre hombres es diferente?

Diego: No, nosotros hablamos de bebés, como también hablamos del cambio que hubo en nuestras relaciones cuando también llegó el bebé. Hablamos de muchas cosas, hasta de fútbol a veces.
Gael: Es cierto.

De eso, justamente, tiene mucho que ver la película “Rudo y cursi” que cuenta la historia de dos hermanos mexicanos que juegan excelentemente al fútbol, cuando no trabajan en una plantación de bananas. Rodeados de pobreza y el único sueño de construirle una casa propia a la madre, la historia cobra vida con la oportunidad de cambiar el destino familiar... jugando profesionalmente al balompié. Y entre la gracia de un verdadero drama, surge la calidad de una película que vale la pena ver.

¿Entre el trabajo de la plantación de bananas y el fútbol, durante el rodaje, tuvieron más exigencias físicas que lo normal?
Gael: En la plantación de bananas el trabajo fue mucho más duro. Eran demasiado pesadas y hacía mucho calor. Sí, fue más difícil.

¿Alguno se lastimó?

Diego: Yo me lastimé el hombro. Necesitaba cortar las bananas y sólo hay una forma de hacerlo sin lastimarlas.

Gael: Y por eso no podía hacerlo.
Diego: Me acuerdo que en el rancho me llamaron la atención por la cantidad de bananas que había arruinado. ¿Viste cuando en el cine dicen que ninguno de los animales resultó lastimado durante el rodaje? Nosotros no podíamos decir lo mismo de las bananas (Risas). Rompí tantas que en el rancho todavía están tratando de volver a la normalidad.

¿Y cómo les fue con el fútbol?
Diego: En la primera semana de entrenamiento tuve otra lesión estúpida, básicamente me llegó la pelota y no abrí las manos. No pude usar la mano por una semana. No es fácil. El público no debería imitarme en casa para nada.

¿Quiere decir que en la realidad no juegan tan bien al fútbol como en el cine?
Gael: No tan bien como en la película, porque sería jugador de fútbol profesional. En verdad, no soy tan bueno. Quiero decir, me gusta mucho, pero yo juego “ok”.

¿Quién es el que mejor juega al fútbol?

Diego: Ni modo puedo responder esa pregunta, porque en eso soy miserable.

Gael: El peor no soy yo.

Diego: Bueno, vamos.

Gael: El “menos” peor, sí.

Diego: Obviamente, eso es lo que él piensa.

Gael: Yo fui al que eligieron como jugador de fútbol. A él lo pusieron al arco.

Diego: Ya sabes cómo son los arqueros.

Gael: ¿Ahora vas a decir que te eligieron para el personaje equivocado?

Diego: (Riendo) Sólo quiero decir que soy el más alto. Yo necesitaba ser el arquero.

Gael: Hay centrocampistas altos.

Diego: Sí, sí, pero después de Campos no hay nadie más de su altura.
Gael: Ok.

¿Qué imagen les gustaría que se lleve la gente después de ver la película “Rudo y cursi”?

Gael: ¿Puedo empezar? Primero que todo, me gustaría que la pasen bien con la película, pero les diría que interpreten lo que puedan, porque hay mucho por interpretar. Hay gente que incluso dice que es una buena película para Estados Unidos porque el imperialismo en Latinoamérica había empezado con las bananas, para controlar las plantaciones.
Diego: Sí. Y yo espero que lo más divertido de la película lo vea mucha gente joven, para reflejar un poco la idea del éxito y la fama. Ya sabes, hoy en día hay una necesidad de ser famoso y hay una cultura de llegar a ser alguien rápido, como pasa con los “reality” en televisión. Te enseñan a ser cantante, a bailar o cocinar. Y la vida no debería ser así. La vida no tiene que ver con llegar a ningún lado rápido. Es mejor reflexionar y pensar paso a paso.

¿Si cambiáramos el tema del fútbol en la película y pusiéramos la actuación, podrían identificarse con los que recién llegan a Hollywood y sufren para conseguir el éxito?

Diego: Yo no lo creo. No, no, no, porque en México el cine no es tan popular. Una película como ésta, en México, la vieron tres millones y medio de personas. Un partido de la selección nacional de México a lo mejor lo ven 80 millones de personas. La diferencia es muy grande. Además, es algo muy diferente. Por eso en la película Gael quiere ser cantante. Como futbolista o como cantante se consigue fama y dinero y mujeres, todo rápido y fácil.
Gael: A lo mejor no tan fácil, pero sí rápido.

¿Ésa es la razón por la que ustedes se decidieron por la actuación?
Gael: No, él lo está diciendo más claro. Sólo los futbolistas y cantantes lo consiguen.

¿Los actores no?

Gael: No. Nos fuimos por el lado equivocado. Deberíamos haber aprendido a cantar o a jugar al fútbol.
Diego: Lo que vivimos se aplica en todos los círculos. Nadie escribe sobre los dentistas. ¿Qué pasa durante el tiempo que entra y sale un paciente? Nosotros estamos con el reflector encima, pero no tenemos que enfrentar cosas que la gente no se enfrenta. Para nada.

ALFONSO CUARÓN:
“Rudo y cursi, una reunión familiar”

“Rudo y cursi” es un drama con un elemento trágico. Pero está manejado con ese tono tan generoso de Carlos Cuarón, hermano de Alfonso, que está repleto de sentido del humor.

Se puede confundir con comedia porque el guión es totalmente agradable, divertido y gozoso; hay mucha risa.

Y el tema fundamental que se trata en la historia es una relación entre hermanos. Nuestras películas son, de muchas maneras, autobiográficas, desde un punto de vista más bien emocional. Yo no siento que en ‘Rudo y cursi’ se esté retratando la relación de Carlos con alguno de sus hermanos, más bien es un retrato de una combinación de dos partes que están dentro de Carlos: por un lado es el tipo más rudo y seco, y por otro es el más meloso y cursi.

Este proyecto también ha sido una celebración de la amistad. Para Alejandro, Guillermo y para mí marca algo importante al ser la primera película de la compañía que pusimos juntos, Cha Cha Chá. Otra parte fundamental de esta película y de esta familia son Gael y Diego”.