Fuera de la competencia oficial, estrellas de Hollywood como Dustin Hoffman, Jack Black y Angelina Jolie presentaron en Cannes “Kung fu Panda 2”, filme de Dreamworks al cual le ponen sus voces.
“Es en la familia donde está el amor. Y la película va sobre eso: sobre cómo puedes ser lo que quieras, sin importarte de dónde vienes o cómo eres, solo confiando en tu propia fuerza”, explicó ayer la actriz que pone voz a la tigresa.
¿Demasiada violencia? Jolie responde: “Las artes marciales no son violentas. Mis hijos van a clases y les enseñan sobre el respeto y el control de los cuerpos. A defenderte solo en el caso en que tengas que hacerlo, pero preferiblemente a no tener que recurrir a ello”, expresó.
Jolie llegó a Cannes con toda su familia: sus seis hijos y su marido, Brad Pitt, quien presentará en competición “The tree of life”, de Terrence Malick.
Erotismo
Dentro de la competencia por la Palma de Oro ayer se presentó el filme “Sleeping beauty”, ópera prima de la australiana Julia Leigh, inspirado de manera lejana en “Memorias de mis putas tristes”, el último libro del escritor colombiano Gabriel García Márquez y también en “La casa de las bellas durmientes”, del japonés Yasunari Kawabata.
La película reposa en la actuación de la bella actriz Emily Browning, que da vida a una heroína al parecer amoral, sumisa y dispuesta a aceptar todo lo que le proponen.
De impacto
El filme de la británica Lynne Ramsay “We need to talk about Kevin”, que cuenta la historia de Eva, madre de un joven estadounidense que un día cometerá una masacre en su colegio, estremeció ayer el Festival de Cine de Cannes.
Basada en la exitosa novela de la escritora norteamericana Lionel Shriver, explora la ambivalente relación entre Eva, quien quizás no deseaba ser madre, y su niño Kevin, demasiado consentido y quien al parecer nació con malos instintos. También compite por la Palma de Oro.
El director Gus van Sant inauguró ayer la sección Una cierta mirada con una historia de amor adolescente y terminal, “Restless”, un drama de vida y muerte.