Un abogado argentino ratificó hoy una denuncia judicial contra Justin Bieber por presunto ultraje a la bandera del país, delito contemplado en el Código Penal argentino con penas de uno a cuatro años de prisión, según confirmó a Efe el letrado.
'El artículo 222 del Código Penal argentino, en el segundo párrafo, pena el menosprecio de los símbolos nacionales como el escudo, la bandera y el himno', explicó el abogado denunciante Jorge Alberto Estrada.
'La bandera es mucho más que un pedazo de tela: nos representa y por ella murieron muchos', afirmó el letrado.
Los hechos a los que se refiere la denuncia ocurrieron en un recital del cantante canadiense realizado en Chile, cuando una bandera argentina fue arrojada al escenario y el cantante la utilizó a modo de escoba hasta apartarla del escenario.
Al conocer la polémica levantada tras la difusión del vídeo con el episodio en Argentina, Bieber pidió perdón a través de su cuenta de Twitter y se excusó diciendo que creyó que se trataba de una camiseta y que solo quiso sacarla del escenario por motivos de seguridad.
+ Justin Bieber pide disculpas en Twitter por patear bandera de Argentina
El ídolo adolescente visitaba Chile después de un agridulce paso por Argentina, donde tuvo que cancelar su concierto en Buenos Aires al cabo de apenas una hora por encontrarse indispuesto por una intoxicación alimentaria, pero medios argentinos publicaron que se vio a Bieber en clubes de la capital hasta altas horas de la noche.
Según Estrada, en Argentina se han presentado ya otras dos denuncias penales por el mismo motivo, una en la capital y otra en la ciudad de Córdoba (centro).
Hace firmar millonario contrato de confidencialidad por fiesta
Según publica el portal de noticias 'TMZ', existe un documento legal que obligaba a más de 100 invitados a una fiesta de Justin Bieber que se realizó el pasado viernes a mantener un millonario contrato de confidencialidad.
Cada uno de los invitados debió respetar un sinfín de estrictas normas de privacidad que, por ejemplo, prohibían el uso de dispositivos móviles a lo largo de toda la noche, así como la publicación posterior de cualquier referencia al evento en las redes sociales.
En el caso de que alguien se atreviera a infringir alguna de esas severas condiciones, el mismo documento preveía indemnizaciones que podrían elevarse hasta los tres millones de dólares.