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Fallece la mentora de mises

  • Actualizado: 27 agosto 2010 /

La historia del Señorita Honduras graba con letras de oro el nombre de Norma Liliam Simón Alam de Funes, quien falleció la madrugada de ayer en esta ciudad.

La historia del Señorita Honduras graba con letras de oro el nombre de Norma Liliam Simón Alam de Funes, quien falleció la madrugada de ayer en esta ciudad.

Norma de Funes, como era conocida por el pueblo hondureño, escogió reinas de belleza para Miss Universo, Miss Mundo y más de veinte franquicias internacionales durante tres décadas, hasta que decidió en 1995 decir adiós a una época donde sus concursos fueron considerados como el evento social del año en Honduras.

Falleció a las 12.30 de la madrugada del viernes porque no resistió una operación de corazón abierto que se le estaba practicando justo en ese momento.

Su esposo Rafael Funes Donaire la acompañaba y junto a él, un grupo selecto de amigos cercanos le daban fortaleza porque su amada Norma entregaba su alma al Divino Redentor.

La energía que caracterizó a la “reina de reinas” se terminó en ese instante donde las lágrimas y el desconsuelo no pudieron contenerse, porque no se volverá a escuchar su voz alegre y sentir la presencia cariñosa de quien dedicó sus años de plenitud a la formación de las mises catrachas que representaron el país en diversos países del mundo.

Un legado

Nació un 13 de junio de 1929. Se casó con Rafael Funes Donaire, con quien este próximo 2 de diciembre cumplirían sesenta años de feliz matrimonio.

Su esposo, a quien cariñosamente doña Norma le llamaba “Mi papaíto” habló con LA PRENSA horas después del deceso de su amada y dijo “que la recordaré como una mujer única, excepcional y no he conocido a ninguna otra mujer como ella”, destacó con voz quebrantada.

Tuvo dos hijas: Sandra y Leviví Funes Simón, quienes le dieron la dicha de ser abuela de cuatro nietos y bisabuela de cinco bisnietos.

Se inició como directora del Señorita Honduras por una invitación que recibió del recordado radiodifusor Víctor Manuel Rodríguez, quien la invitó a organizar el certamen nacional de belleza.

Comenzó en 1965. Su primer evento lo celebró en el desaparecido cine Tropicana de SPS donde salió electa Eda Inés Munguía de la capital.

A medida que su trabajo se fue palpando año con año, recibió el apoyo masivo de los hondureños y la empresa privada y gente honorable como Juan Canahuati, quien fue presidente del jurado durante los treinta años que doña Norma fue la directora oficial.

Por tres décadas estuvo al frente de la organización con fieles colaboradores como su inseparable amiga Sandra de Hernández, el desaparecido Isidro Romero quien era el maestro de pasarela, su maquillista por excelencia Pino Nicolossi y su ferviente maestro de ceremonias Salvador Nasralla. También de emblemáticas cronistas sociales que apoyaron incondicionalmente la labor de Funes.

Justo en 1995 se despidió de su cargo dejando todo en manos de Sandra de Hernández, quien siguió por siete años más al frente del comité. Su última reina fue Sayda Umaña a quien coronó en el Gimnasio Municipal en una noche de agosto.

LA PRENSA también tiene su último mensaje de despedida que le dio al pueblo hondureño esa noche en que se retiró oficialmente de toda la vida de mises, coronas, glamour y viajes internacionales, así como de la escogencia de reinas por tres décadas de trabajo arduo.

“Empecé a dirigir el certamen de belleza nacional sin imaginarme nunca que yo iba a llegar a cumplir los treinta años, porque esto es muy difícil si no me ayuda el pueblo hondureño. Por eso esta noche yo le quiero dedicar mi triunfo de treinta años a todo el pueblo hondureño.

Les quiero. Quiero pedirle perdón a todo el pueblo hondureño por los muchos errores que yo tuve que cometer en los treinta años porque errar es de humanos y yo no pude ser perfecta. Quiero decirles gracias. Quiero pedirle a nuestro Padre Celestial en esta noche tan importante para mí que derrame sus bendiciones en Honduras y en el pueblo, un pueblo que siempre ha vivido en la democracia y que todos queremos vivir en paz. Los quiero mucho, les agradezco mucho y que Dios les bendiga”.

Esas fueron las palabras con las que Norma de Funes dijo adiós a su misión de escoger y preparar reinas nacionales.

En los últimos años estuvo acompañada por reinas como Francis Funes, Sandra Navarrete, Vivian Audely Moreno y Claudia María Paz, ésta última murió en un accidente hace años atrás consternando a la dama de los concursos de belleza.

En muchas ocasiones conversó vía teléfono con LA PRENSA y le reiteraba que a todas sus mises las guardaba en el corazón y que para ellas representaban el tesoro más importante como directora nacional.

Su sepelio

Sus restos mortales están siendo velados en Funerales del Recuerdo desde ayer viernes al mediodía. Mañana domingo será su despedida.

Se oficiará una misa de cuerpo presente en la iglesia San Vicente de Paúl a las diez de la mañana. A las once, el cortejo fúnebre será escoltado hasta Jardines del Recuerdo donde se le tiene preparado un homenaje por parte de su entrañable amiga Sandra de Hernández.

A los 81 años dice adiós Norma de Funes, quien en vida cosechó el cariño de mucha gente, muchas mujeres bellas y sobre todo triunfadoras, ya que gracias a esta dama lograron destacar en el exterior, en su vida personal y profesional.

Con la muerte de Funes se cierra un ciclo importante en la historia del Señorita Honduras y ella se convierte en una leyenda de los reinados de belleza hondureños que quedará grabado por siempre.