Los sentimientos de competencia, celos y envidia hacia el recién nacido son reacciones previsibles y naturales en todo niño que depende de los adultos para recibir amor y cuidados. Estos sentimientos son inevitables, pero lo que las madres pueden hacer, y deben hacer, es ayudarles a entender este proceso de la vida familiar.
No insista en demostraciones de afecto a primera vista. El niño quizás no desee besar al bebé o demostrarle cariño. Dígale que está bien si sólo quiere mirarlo o tocarlo suavemente. Comience por enseñarle a tocar la palma del bebé para que él le sujete el dedo. Esto le gusta mucho a la mayoría de los niños.
No haga visible su desilusión si su hijo mayor no muestra interés o no es amigable. Los sentimientos de celos y confusión pueden manifestarse en forma de un rechazo de la mamá y del bebé por un tiempo. Una dosis de paciencia y ternura maternal es la mejor respuesta.
Atención a los niños
En un estudio hecho en Australia, el 64% de las familias consultadas con recién nacidos admitieron haber tenido problemas con sus hijos mayores durante los primeros seis meses de vida de sus nuevos bebés. Por tanto, debe procurar alejar el estrés y los daños en las relaciones familiares.
En conjunto con los niños se puede planear una tarde especial de juegos en los que ellos se sientan involucrados. Igualmente se puede alentar a los pequeños para que establezcan contacto con su hermano menor; por ejemplo, pídale que le ayude a contar su cuento favorito al bebé o bríndele la oportunidad de participar en el proceso de selección de sus nombres.
Fortaleciendo los lazos
Será necesario que la madre fomente la complicidad de los niños. Por ejemplo, si los pequeños van a compartir la habitación deje que su hijo mayor elija artículos para decorar la habitación antes del gran día.
Hágalo sentir a él que también usted se esmeró y fue feliz al momento de recibirlo.
Acepte cualquier sentimiento que exprese su hijo mayor, anímelo para que diga lo que piensa y cuéntele cómo se sintió usted cuando su mamá le trajo un hermanito.
Háblele de cuando él nació, muéstrele fotografías y otros recuerdos, describa los regalos que recibió de la familia y amistades.
Evite culpar al bebé por la falta de tiempo para dedicarle al hijo mayor. Sigan haciendo las mismas actividades que disfrutaban antes de la llegada del recién nacido. Consiga que alguien cuide al bebé y salga de paseo con su hijo mayor. Hágale comprender que él siempre será parte importante de su vida.