01/04/2026
07:53 AM

El grito de Picasso contra la guerra

Guernica, pintura que Pablo Picasso realizó en 1937, justo después de que la aviación nazi destruyera ese pequeño pueblo vasco homónimo, es uno de los cuadros más célebres de la historia y un grito de horror del artista español contra la guerra.

Guernica, pintura que Pablo Picasso realizó en 1937, justo después de que la aviación nazi destruyera ese pequeño pueblo vasco homónimo, es uno de los cuadros más célebres de la historia y un grito de horror del artista español contra la guerra.

Obra mítica, esta pintura moderna en blanco y negro de 3,5 metros de ancho por 7,8 metros de largo, que mezcla hombres y animales con expresiones atormentadas, se exhibe desde 1992 en el Centro de Arte Reina Sofía de Madrid.

Después de su creación en el estudio de Picasso en la calle de Grands-Augustins, en París, el “Guernica” protagonizó un agitado recorrido.

A principios de 1937, en plena Guerra Civil española, el maestro del cubismo recibía un encargo del gobierno republicano de Madrid para crear un fresco destinado al legendario pabellón de España en la Exposición Internacional que ese año se llevaría a cabo en París.

Pero Picasso, según sus propias palabras, atravesaba “la peor época” de su vida en lo personal y lo artístico. A fines de abril, cuando se produjo el bombardeo de Guernica (Gernika en euskera), se había quedado sin inspiración.

La denuncia de la tragedia durante el desfile del primero de mayo de 1937 en París fue un detonante para Picasso, que tomó los pinceles bajo la atenta mirada de su compañera, la fotógrafa Dora Maar.

Rechazo

A principios de junio de ese año, el Guernica era una realidad instalada en el pabellón de España en Trocadero, donde se convirtió en símbolo de la barbarie militar y de los horrores de una Guerra Civil que destrozó España y causó más de 500 mil muertos.

Después de ser exhibida en los países del norte de Europa, el Guernica fue embarcado en mayo de 1939 en el buque francés “Normandie” rumbo a EUA.

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La pintura circuló varios años por Estados Unidos y México -donde el presidente Lázaro Cárdenas recibía a los exiliados españoles- hasta que en 1944 fue instalado en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, Moma.

Aunque el gobierno español era propietario de la obra, Picasso rechazó su traslado a España mientras estuviera en el poder el dictador Francisco Franco.

En 1981, cinco años después de la muerte de Franco, el “Guernica” llegó a España, primero a un anexo del Museo del Prado y luego, a partir de 1992, al Museo Centro de Arte Reina Sofía, de donde no ha salido.