11/06/2026
07:18 PM

Cuide sus oídos

Disfrutar de un baño relajante y fresco es apetecido por cualquier persona, pero al pasar mucho tiempo en el agua sus oídos se pueden enfermar.

Disfrutar de un baño relajante y fresco es apetecido por cualquier persona, pero al pasar mucho tiempo en el agua sus oídos se pueden enfermar.

Así lo informa el otorrinolaringólogo Rigoberto Tábora. “El oído de nadador es una inflamación, irritación o infección del oído externo y el conducto auditivo que usualmente responde al tratamiento, aunque un pequeño número de casos se pueden volver crónicos, lo cual significa que la infección no desaparece o retorna múltiples veces”, indica.

Dice que especialmente en la temporada de verano es cuando se observa un aumento significativo de pacientes que padecen de dicha enfermedad, agrega que una forma de contraerla es nadar en aguas contaminadas, ya que la humedad predispone al oído a la infección por hongos o bacterias .

Síntomas

Sin embargo, la natación no es la única causa, dado que también puede ser provocada por el rascado en el oído o un objeto clavado en éste.

Tábora explica que el oído de nadador crónico puede presentarse como resultado de un tratamiento inadecuado o puede sugerir la presencia de un mal en el hueso subyacente, una complicación descrita como otitis externa maligna.

Los síntomas que presenta el paciente son: dolor de oído que puede empeorar al halar la oreja, prurito del oído o del conducto auditivo, drenaje del oído persistente de color amarillo o verde amarillento, pus o con olor fétido, pérdida de la audición.

Manifesta que es importante que la persona acuda a un centro hospitalario lo antes posible para que se le realice un diagnóstico médico temprano.

“Cuando un especialista observa dentro del oído y éste se ve enrojecido e inflamado, incluyendo el conducto auditivo, el cual puede aparecer como un eccema con descamación de la piel, la palpación o movimiento del oído externo aumenta el dolor es que si presenta la infección”.

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Después de la Semana Santa aumenta la cantidad de personas que asisten a consulta por malestar en el oído.

La prevención es fundamental en estos casos, el galeno recomendó secar el oído cuidadosamente después de nadar y los individuos que nadan con frecuencia deben pensar en utilizar tapones auriculares aunque no son un cien por ciento seguros.

Después del baño de regadera, de lavar el cabello o de nadar, incline la cabeza hacia un lado para ayudar a que salga el agua del oído. Evitar el uso de hisopos de algodón ya que hace que la cerilla se quede impactada.

El oído de nadador por cualquier causa debe recibir un tratamiento el cual no se debe suspender antes de lo estipulado por el médico.

En el caso de los niños los padres deben observar si, el dolor es constante, hay supuración amarillenta que sale del canal auditivo o que esté bloqueado, tiene inflamado el ganglio linfático cerca del oído.

Medida

El especialista dijo que es necesario que el paciente en cuanto presente los síntomas vaya de inmediato a un centro asistencial para que sea evaluado.