Para muchos la palabra matemática es sinónimo de temor, ¿se relacionará en la manera cómo se les enseñó esta materia en sus primeros años de estudio?
Para Olga Arguello, entrenadora del método de enseñanza Montessori, la mayoría de los estudiantes le temen a la matemática por la forma en que se les presenta y por la edad en la cual se inicia.
“Al comprender la importancia de iniciar temprano, tenemos que ver la manera cómo se le enseña al niño, pues de lo contrario, le destruimos todo deseo de aprender”, explica.
Primer contacto
En varios centros escolares los pequeños repiten como loros los números y, quizá sin comprender, memorizan las tablas aritméticas.
Para esta pedagoga “todo en la vida debería aprenderse de lo concreto, tangible, a lo abstracto. Es difícil para un niño imaginarse un perro si nunca lo ha visto”.
Arguello argumenta que si se enseña con materiales tangibles, un niño de 3-4 años puede comprender los números del 0-10. De 4-5 años puede saber los números de 0-100, y comprender el sistema decimal.
De 5-6 años entiende las sumas, restas, multiplicaciones, divisiones y el cuadrado y el cubo de un número, sin el menor esfuerzo.
Es la forma en que enseñan la matemática en Asemos, centro sin fines de lucro coordinado por Arguello.
Los niños de esta asociación no conocen el miedo hacia la matemática, “pues el material es tan concreto, tan fácil de entender, que gozan aprendiendo”.
Método lúdico
Los expertos coinciden en que la mejor manera de lograr que los pequeños se interesen es a través del juego.
Arguello explica que el método Montessori es un apoyo al plan de educación del Estado, pues éste pide ciertos resultados para cada edad, y el método Montessori logra esos resultados, y va más allá.
“No hay límites para un niño que tiene ganas de aprender y eso es lo que se promueve, el gozo de aprender”, dice.
Además, considera que “lo primero que hay que inculcar es el gozo de enseñar para que el párvulo tenga disfrute aprender. El reto es buscar maneras más tangibles para enseñar una materia que se imparte de una forma tan abstracta”.
Los números son amigos
La enseñanza de la matemática en preescolar y en los primeros grados de primaria es vital para despertar en el niño interés o rechazo hacia la ciencia de los números.
La experta afirma que tan pronto como el pequeño pueda clasificar de mayor a menor, está listo para la matemática sin importar la edad, ésa es la clave para iniciar.
Entonces se le enseñan los números de dos en dos con materiales tangibles, luego se usan números hechos de papel lija para que no sólo los aprenda, sino que los sienta, eso lo prepara para escribirlos.
Los profesores, en primer lugar, tienen el reto de cambiar la imagen monstruosa que por décadas se ha creado en la mente de los estudiantes.
Luego, los padres pueden capacitarse y convertirse en aliados de sus hijos para hacer del aprendizaje de la matemática un éxito.
Entérese
A. El 50 por ciento de la madurez intelectual se aprende de 0-4 años. El 30 por ciento de 4 a 8 años, y el otro 20 por ciento el resto de la vida.
B. La memorización no les ayuda a los niños a entender los números. Muchos pequeños memorizan las sumas y restas sin entender tales conceptos.
C. Los maestros o padres de familia interesados en tomar el curso de matemáticas Montessori pueden llamar al 574-9531.
Juegue y aprenda con sus hijos
1. Antes que nada, los padres deben mostrar que la matemática es divertida y que pueden gozar juntos mientras aprenden. Usen paletas, botones o frijoles para aprender no sólo a contar, sino tambien a sumar, restar, y multiplicar.
2. Prepare números de papel lija sobre una tablilla para que puedan sentir el número y aprendan cómo se escribe. Tenga una cajita con arena para que practiquen los números antes de usar el lápiz y papel.
3. Trate de hacer juegos como tocar la cabeza 5 veces, saltar 3 veces o dame 0 besitos- y llore cuando no le de nada. Ponga botones y tarjetas en una mesa. Pídale que busque una cantidad de botones y el numeral que corresponda.
4. Es difícil de aprender y comprender las matemáticas sin poder tocar, sentir, contar y practicar. Mientras más ayuda visual y táctil tenga, mayores son las oportunidades de entender los conceptos de matemáticas.