“Por fin llegó el día”, dijo Barbra Streisand al anunciar el Oscar a Mejor dirección para Kathryn Bigelow, de “The hurt locker”, cinta que se alzó con seis premios y celebra una victoria histórica, pues es la primera mujer en ganar la estatuilla en esa categoría.
Bigelow, que trató de restar importancia al tema del género durante la campaña por el Oscar, dijo tras bastidores que esperaba que su victoria inspirara tanto a jóvenes cineastas mujeres como varones.
“Espero que llegue el día en que esta diferencia [de género] no será más un punto discutible, y si hay una manera en que pueda inspirar a mujeres o hombres jóvenes cineastas, me gustaría demostrarles que lo imposible es posible”, dijo la ganadora.
La película de Bigelow se alzó con los premios de Mejor película, director, guión original, montaje, mezcla de sonido y edición de sonido, mientras que la superproducción futurista de Cameron se conformó con tres trofeos.
Se cumplen pronósticos
En realidad, pocas sorpresas se dieron en la 82 edición de los premios de la Academia. Bigelow arrasó hasta en Mejor dirección, un Oscar que algunos creían se llevaría Cameron. Pero en las demás categorías se cumplieron las cábalas.
Sandra Bullock venció como Mejor actriz por su papel en la película “The blind side”. La actriz también había recibido el sábado la frambuesa dorada de los premios Razzie como peor actriz de 2009 por su trabajo en la comedia romántica “All about steve”.
También el Oscar para la categoría de Mejor actor principal se fue con el favorito Jeff Bridges, protagonista de “The crazy heart”
En los galardones de reparto tampoco hubo sorpresas. Las cosas sucedieron como debían suceder: Christoph Waltz, de “Inglorious basterds”, dejó sin posibilidades a sus camaradas y Mo’Nique hizo lo mismo al llevarse el Oscar por su trabajo en la cinta de Lee Daniels, “Precious”.
En las cintas animadas no había duda de que el máximo galardón sería para “Up”, que también venció en Mejor banda sonora gracias al compositor Michael Giacchino.
Mérito argentino
Una de las pocas sorpresas la dio “El secreto de sus ojos”, del cineasta argentino Juan José Campanella, en la categoría de Mejor película de habla no inglesa.
Campanela, que dirigió a Ricardo Darín y Soledad Villamil, venció a la favorita alemana “La cinta blanca” y a la reconocida y multipremiada “La teta asustada”, de la peruana Claudia Llosa.
El broche de oro en la noche de Oscar lo pusieron las numerosas fiestas posteriores en las que se dan cita ganadores e invitados.
Las estrellas se divirtieron en las citas convocadas por Elton John, la revista Vanity Fair y en el tradicional Baile del Gobernador. Unos y otros fueron cambiando de fiesta.