Por los últimos tres años, las zonas sur y oriental del país han registrado la mayor merma en el poder adquisitivo de la población debido al incremento de precios al consumidor en esas regiones del país al cierre de cada año.
Las cifras que publica el Banco Central de Honduras, BCH, en su Índice Mensual de Precios, IPC, muestran una marcada tendencia de los precios a incrementarse en una media de 0.5%, sobre el nivel de precios del resto del país.
Inflación
El 2009 cerró con una inflación de 3% a diciembre, pero la variación interanual presentada en el IPC muestra que en la zona metropolitana del Valle de Sula se registró la inflación más alta con una media de 3.6%, es decir, 0.6% mayor que el promedio nacional. Aún así, el incremento de precios continúa reflejando el lento crecimiento en las tasas de inflación, pues al compararlo con el promedio de 2008 la región antes citada registró un incremento del 9.9% en el nivel de precios. Si bien resulta elevado, todavía permanece por debajo del 12.2% registrado ese año en el resto de la zona norte, particularmente en La Ceiba y sus alrededores.
En 2007, la inflación promedio más alta de registró en la región occidental alrededor de Santa Rosa de Copán, que tuvo una media de inflación de 11.7% ese año.
La tasa promedio del país para esos años fue de 10.8 y 8.9%, respectivamente.
Sin embargo, los promedios de incremento de precios en las regiones sur y oriente siguieron manteniendo la misma tendencia al cierre del año.
Para el caso, el año anterior la tendencia de precios en el resto del país varió entre cero y un decrecimiento de hasta -0.2% de reducción de precios, no obstante, la zona sur, registró un incremento de 0.6% en el nivel generar de precios.
Similarmente, en 2008 la zona sur tuvo el mayor índice de aumento de precio, promediando 0.4%, cuando en el resto del país no superó el 0.2% o bien hubo decrecimiento.
En 2007, el mayor incremento se movió hacia la zona oriental, particularmente entre Danlí y Juticalpa, donde los para diciembre de ese año los precios subieron 0.6% cuando la media del país fue de solamente 0.2%.
Causas
El economista Guillermo Altamirano atribuye este comportamiento a diversas causas.
“El movimiento hacia arriba en el precio de los combustibles impactó la parte de divisas e inflacionaria. Los combustibles tienen un efecto multiplicador sobre la economía y sobre los precios en particular. Adicionalmente, al tener un tipo de cambio fijo, la inflación internacional la hemos estado absorbiendo vía precios de los productos”, comentó.
El papel que juegan los precios de los combustibles en cuanto a incrementar el nivel de precios ya es conocido, no obstante, la reducción de la demanda debido a la contracción económica hizo que los precios de los hidrocarburos disminuyeran notablemente, lo que ayudó a mantener la estabilidad cambiaria y no comprometió excesivamente los niveles de reservas internacionales. Así, mientas la inflación en general se redujo en más de 8% en el 2009, el aumento de precios, aunque muy desacelerado, subió más rápidamente en el sur y en el oriente.
Otro factor a tomar en cuenta es que al ser un año récord en cuanto a rendimiento de cosechas, también fue un año con menos lluvia, fenómeno que se dejó sentir con la mayor intensidad en la zona sur.
“En 2009 fuimos favorecidos por la producción de alimentos, que tuvo un impacto positivo, y la población se benefició de que la recesión económica no perjudicó gravemente la producción agrícola”, comentó Altamirano, con lo que explica el bajo nivel de inflación general reflejado en el precio de los alimentos.
Repercusiones
Dado que los pronósticos proyectan el agravamiento de la sequía, con la consiguiente escasez de granos, se concluye que la tendencia al alza de los precios en el sur y oriente se mantendrá este año.
Desde el punto de vista de la implementación de una estrategia de desarrollo sostenible como el Plan de Nación, que prevé la creación de regiones de desarrollo, esta situación plantea consideraciones especiales a corto plazo, pues una de tales zonas es precisamente la zona sur, por lo que las autoridades de Gobierno deberán prestar especial atención a dicha zona a fin de poder integrarla sin mayores problemas dentro del contexto general de desarrollo.
“El inversionista busca, además de la seguridad y las condiciones de desarrollo para su negocio, que los impuestos no sean muy elevados y que se obtenga un buen retorno sobre su inversión”, observa Altamirano.
El economista señala que en prevención de una sequía por efecto del fenómeno de El Niño que afecta la zona sur hay que tomar medidas de precaución, como por ejemplo mantener un inventario de alimento que permita controlar los precios.
“El aspecto de la seguridad alimentaria es básico en el desarrollo de los hondureños porque una población bien alimentada tiene un enfoque diferente de salud y buscar mejorar sus condiciones de bienestar social”, dice Altamirano.