30/03/2026
12:10 PM

Una recuperación de Renault podría ser el trampolín para el posible sucesor de Ghosn

El centro de gravedad de la industria se está alejando de Eu­ropa, América del Norte y Japón, para posicionarse en China, India y otros grandes mercados emer­gentes.

Pocos ejecutivos en la industria automo­triz global cuentan con un currí­culum como el de Carlos Tavares, el director de operaciones de la francesa Renault SA.

Tavares, un ingeniero por­tugués de 54 años, habla cuatro idiomas, ha dirigido operaciones automotoras en Japón, Europa y América del Norte y del Sur, y se ha desempeñado desde hace años como sustituto de uno de los pre­sidentes ejecutivos más influyen­tes y visibles del sector, Carlos Ghosn.

“Él es el [futuro] presiden­te ejecutivo más prometedor de la industria automotriz”, afirma Tom LaSorda, ex presidente de Chrysler Group LLC, quien ha ne­gociado acuerdos con Tavares. “Puede dirigir cualquier empresa automotriz en la industria”.

Tavares, quien enfrenta la po­sible tarea abrumadora de ende­rezar el rumbo de Renault, forma parte de un conjunto de ejecuti­vos que se preparan para suceder a los grandes jefes del sector, va­rios de los cuales se acercan a su jubilación.

Toyota Motor Corp. ya efectuó esta transición cuando Akio Toyo­da, de 56 años y bisnieto del fun­dador de la empresa, fue elevado a la presidencia en 2009. Se pre­vé que pronto ocurrirá lo mismo en Ford Motor Co., donde Mark Fields, de 51 años, fue nombrado director de operaciones, convir­tiéndose así en el sucesor natu­ral del actual líder, Alan Mulally, de 67 años. En Daimler AG, Dieter Zetsche, de 59 años, tiene contrato hasta 2016 y Wolfgang Bernhard, de 52 años y jefe de la división Mercerdes-Benz, es el principal candidato a reemplazarlo.

El posible ascenso de estos lí­deres llega en un momento cru­cial. El centro de gravedad de la industria se está alejando de Eu­ropa, América del Norte y Japón, para posicionarse en China, India y otros grandes mercados emer­gentes, y nuevas tecnologías como los autos eléctricos están trans­formando la dinámica competi­tiva.

Tavares es considerado por muchos como el probable suce­sor de Ghosn, de 58 años, quien dirige tanto Renault como su socia japonesa Nissan Motor Co. Ghosn no tiene planes de jubilación, pero un vocero afirmó hace unos me­ses que podría retirarse dentro de cinco años. En círculos del sector, Tavares también es a menudo se­ñalado como un posible candidato externo a liderar otra empresa.

En respuesta a la pregunta so­bre su interés por suceder a Ghosn, Tavares apuntó: “por supuesto, la responsabilidad es algo a lo que aspiro, como cualquier otro eje­cutivo”.

Ghosn no quiso comentar al respecto.

El futuro de Tavares, no obs­tante, depende de su capacidad de reestructurar Renault, que es en parte propiedad del gobierno francés y cuyas ventas dependen mucho del débil mercado europeo. La automotriz ha conseguido ob­tener ligeras ganancias, princi­palmente gracias a su participa­ción de más de 40% en la rentable Nissan.

Tavares está presionando a los poderosos sindicatos france­ses para que hagan concesiones, como trabajar más horas y reba­jar los salarios iniciales, lo cual aliviaría el impacto de la caída de las ventas de autos en Europa. En los primeros 10 meses del año, las ventas europeas de Renault dis­minuyeron 18%, muy por encima del descenso general de 7% del mercado.

Para expandir sus ventas fuera de Europa, Tavares intenta esta­blecer Renault en China. Asimis­mo, con la esperanza de impulsar los márgenes y la moral, la auto­motriz busca resucitar Alpine, una marca de autos deportivos que se vendió por última vez en Europa en 1991.