San Pedro Sula, Honduras.

“Tratamos de transmitir a la gente esa pasión y conocimiento porque detrás de una taza de café hay muchas cosas”, dice Carlos Patiño, barista de la cafetería Buffalo’s Café.

El joven es uno de los diez profesionales de la ciudad con amplios conocimientos en el arte del latte, que consiste en la creación de figuras en la leche del café.

Como él, los artistas de esta doctrina están conscientes de la responsabilidad que conlleva ser quien manipula la taza antes del consumidor final.

“Si el barista no tiene conocimiento, fácilmente puede arruinar todo un proceso que viene desde la finca”, agrega.

Esta técnica da la oportunidad para quienes por distancia o nexos nulos con la producción del grano se involucren en muchas circunstancias del café hondureño. “En las ciudades está cambiando mucho la cultura por el café. La cantidad de cafeterías en el país dan a entender que ya pasamos de tomar una simple taza porque la gente sabe diferenciar un café de alta calidad”, explica Patiño.

El Instituto Hondureño del Café (Ihcafé) realiza desde hace seis años el Campeonato Nacional Barista de Honduras, que reúne a los mejores profesionales certificados del país para medir sus habilidades y ser calificados por un jurado internacional acreditado por el Campeonato Internacional de Barismo. Hasta ahora no se ha confirmado la fecha oficial para la sexta edición del certamen.

A nivel local, esta semana el reconocido barista hondureño y catador internacional Arnold Paz será el juez de una competencia que realizarán sus 10 homólogos de la ciudad.

El atractivo de los dibujos en los cafés expresos no son todo en el “latte art”, debido a que los expertos califican desde la emulsión de la leche hasta la temperatura, pero sobre todo que la presencia estética de la taza no opaque el gusto y sabor del aromático.

Foto: La Prensa

En esta taza de café Carlos Patiño utilizó chocolate líquido, así complace a sus clientes. En competencias solo se puede hacer uso de la leche.