22/04/2024
12:46 AM

Celebrando el rol femenino en la industria cafetalera de Honduras

Honduras lidera como primer país productor de café en implementar una política de género en el subsector del café, esto con el objetivo de disminuir la brecha de desigualdad entre hombres y mujeres

Tegucigalpa, Honduras.

La mujer hondureña desempeña un papel fundamental en la cadena de valor del café nacional, más de 21 mil mujeres son productoras de café, según datos del Instituto Hondureño del Café (IHCAFE) alrededor de 1 millón 400 mil quintales de café hondureño son producidos por mujeres en 77 mil manzanas de tierra.

Muchas de las productoras han optado por seguir la tradición familiar en el cultivo del grano aromático, que, a pesar de su destacada participación en el rubro, enfrentan desafíos significativos, como la desigualdad de género.

Uno de los principales retos es tener acceso limitado a tierra, ya que no son propietarias de las mismas parcelas en las que trabajan. Esta situación en algunos casos se debe a que les impiden heredarlas, según datos de la Articulación de Mujeres de la Vía Campesina Honduras solo un 14% de mujeres de las zonas rurales posee títulos de tierra.

Honduras lidera como primer país productor de café en implementar una política de género en el subsector del café.

Empoderando a las mujeres. Las mujeres en la cadena a menudo experimentan una “doble carga” las productoras y cortadoras, en particular, trabajan tanto en la finca como en las tareas del hogar totalizando hasta 15 horas al día y muchas laboran en las fincas familiares sin remuneración.

Honduras lidera como primer país productor de café en implementar una política de género en el subsector del café, esto con el objetivo de disminuir la brecha de desigualdad entre hombres y mujeres.

Esta política es un instrumento que continua en el sector a través de la sociabilización, para eliminar las barreras culturales y proporcionar a las mujeres herramientas y la voz necesaria para empoderarlas.

Por lo tanto, diferentes organizaciones trabajan para garantizar que se respeten los derechos de cada mujer en el rubro como destacan la Alianza de Mujeres en el Café (AMUCAFÉ), Alexia Mejía, coordinadora del Capítulo Centro Oriente manifestó que la mujer hondureña carece de oportunidades de financiamiento y acompañamiento para poder cultivar los cafés de especialidad, que son bien pagados.

Muchas de las productoras han optado por seguir la tradición familiar en el cultivo del grano aromático.

Asimismo, desde la subsecretaría de Caficultura de la SAG, el viceministro de Caficultura, Carlos Murillo, mencionó que uno de los compromisos que se tiene para la mujer caficultora es el financiamiento a través de la implantación de un Fondo de Garantía que será administrado por el Banco Hondureño para la Producción y Vivienda (BANPROVI), con el fin de poder incidir y garantizar la inclusión financiera.

En cada eslabón. El sector café no solo contribuye a la generación de empleo, sino que también juega un papel importante en la economía de las mujeres que lo conforman, su participación va más allá de la producción y selección de granos, ya que en los últimos años se está produciendo un cambio en la mirada del café como una salida laboral posible para la juventud; pasando del cultivo a otras actividades de servicios, algo que genera la necesidad de personal capacitado, un nicho de empleo que puede ser cubierto principalmente por personas jóvenes.

En este contexto, la juventud femenina está empezando a destacarse en catación y barismo, sectores que han sido caracterizados por hombres. Cabe destacar, que la Escuela Nacional de Café (ESCAFE) reportó que, de 344 catadores graduados en siete promociones, 155 han sido mujeres, calificándolas como Catadoras 5 Estrellas.

Más de 21 mil mujeres son productoras de café, según datos del Instituto Hondureño del Café (IHCAFE).

En este Día Nacional de la Mujer Hondureña, rendimos homenaje a las mujeres que dan rostro al café hondureño, su labor desde la tradición familiar en el cultivo hasta su creciente presencia en la catación y barismo, es la esencia misma de la riqueza cultural y económica del sector. Sigamos apoyando y celebrando el legado y el futuro de las mujeres caficultoras que con determinación y pasión siguen tejiendo historias a través de cada grano de café.