11/01/2026
12:15 AM

Productores botan la cebolla

Sin esperanzas. Así enfrentan la realidad los productores de cebolla de Ocotepeque porque su producción esta dañándose e incluso la están tirando a la orilla de la carretera por la falta de mercado para comercializarla.

Sin esperanzas. Así enfrentan la realidad los productores de cebolla de Ocotepeque porque su producción esta dañándose e incluso la están tirando a la orilla de la carretera por la falta de mercado para comercializarla.

Al recorrer zonas como La Labor, Sensenti y Ocotepeque se conoce la realidad de más de 150 productores que cosecharon unas 300 manzanas y no saben qué hacer con su producto. Hoy lanzan un llamado de ayuda.

En el campo

NEGOCIOS conoció el calvario de los productores, evidente desde que se circula por la carretera que conduce a Agua Caliente, frontera con Guatemala. Se pueden apreciar las cantidades de cebolla que esperan ser compradas.

En la comunidad de Santa Anita, por ejemplo, los productores desesperados revisaban las bolsas empacadas del producto para ver cuáles se han dañado tras días de esperar venderla o ponerla en manos de algún comercializador. Las dañadas, a pesar de la pena de sus dueños, van quedando tiradas; la pérdida se calcula en miles de lempiras.

'Estamos botando la cebolla; no encontramos mercado. Si la cebolla sigue entrando de Guatemala, matan nuestra producción', manifestó Luis Bú, productor de Ocotepeque cuyo cálculo de pérdidas asciende a 300 mil lempiras.

Cientos de cultivadores reaccionan igual que él. Su producto se arruina, las pocas ganancias se pierden y para rematar expresan que no tienen apoyo del Gobierno. 'No hemos tenido apoyo; nos hubieran ayudado cerrando las importaciones de cebolla de Guatemala. Dicen que las cerraron hace menos de un mes, pero la semana pasada entró una rastra con cebolla de Guatemala. El Gobierno debe apoyarnos a nosotros', manifestó Bú.

Los productores afirman que en este primer trimestre del año, el ingreso masivo de cebolla de Guatemala acaparó el mercado y les provocó pérdidas. Cada cultivador mantiene una reserva alta de bolsas de cebollas; sus viviendas se convierten en centros de acopio mientras se espera que la suerte llegue y aparezca un comprador. Sin embargo, se han agotado las posibilidades y temen que la cosecha se pierda.

La respuesta

El ministro de Agricultura y Ganadería, Héctor Hernández, habló sobre la realidad y cómo se apoya a los productores. Manifestó que desde hace un mes les han dado respuestas a éstos. 'Hemos prohibido el ingreso de cebolla al país, les hemos buscado mercados; hay escasez de cebolla en los supermercados y ellos no los abastecen porque dicen que les sale caro el transporte. Deben ser eficientes porque hay una demanda de diez mil libras semanales en estos negocios y no podemos hacer más. Al retener las importaciones, Honduras puede ser demandada por violentar el libre mercado', afirmo.

Mientras tanto, se reúnen muchos trabajadores que trabajan aceleradamente para terminar de cortar la cosecha de cebollas.

Pero los productores sufren otra desgracia: el incremento en los precios de los fertilizantes. Afirman que de 400 lempiras por un saco de abono, ahora pagan 750, incidiendo fuertemente en los costos.

Ramón Espinal, de Sensenti, afirma que no saben cómo honrarán sus créditos si la cebolla no se vende. 'Se adquieren compromisos, los bancos no esperan y aquí todo es pérdida. En este país no se nos apoya; por eso muchos emigran', manifestó.

La poca cebolla que logran colocar en el mercado local se paga a seis lempiras por libra, sea blanca o roja, pero miles de bolsas de cebollas esperan ser ubicadas. Ahora los productores sólo le piden a Dios que las lluvias no lleguen y afecten aún más las ventas.