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Los problemas siguen a Peña Nieto de México a China

  • 11 noviembre 2014 / 07:11 AM /

Las redes sociales explotaron con fotos de la residencia de la fami­lia presidencial, valorada en US$7 millones.

Ciudad de México.

Revela­ciones de que una mansión usada por la familia del presidente Enri­que Peña Nieto era propiedad de una empresa mexicana cuyo dueño ha obtenido importantes contratos del gobierno han tenido repercusio­nes desde México hasta China.

Las redes sociales explotaron con fotos de la residencia de la fami­lia presidencial, valorada en US$7 millones, mientras un video sobre la casa familiar del presidente fue visto más de un millón de veces en YouTube.

La oficina del presidente defen­dió la vivienda al decir que no era propiedad del mandatario, sino de la primera dama, quien la estaba pa­gando a plazos. La oficina prefirió no brindar más información.

Pero los opositores del presiden­te —incluidos grupos estudiantiles y políticos de izquierda— pidieron su renuncia y la convocatoria a eleccio­nes a través de Twitter y usando el hashtag #Articulo39RenunciaEPN.

En Acapulco, estudiantes se en­frentaron con la policía, con un saldo de 18 agentes heridos, lo que obligó a cerrar brevemente el aeropuer­to, informaron funcionarios. Los enfrentamientos estaban relacio­nados con la saga de varias sema­nas alrededor de los 43 estudiantes universitarios que según el gobier­no fueron secuestrados por la policía en el sur del país, entregados a una banda del narcotráfico y asesinados. Pero se sumaron a la mentalidad de estado de sitio que se apoderó del gobierno de Peña Nieto.

El presidente viajó a China para sostener conversaciones sobre co­mercio, y allí también encontró po­lémicas.

Un socio chino de la empresa mexicana relacionada con la casa del presidente, Grupo Higa SA, ame­nazó con entablar una demanda ju­dicial contra el gobierno de México luego de que la semana pasada can­celara abruptamente el contrato por US$3.700 millones con su consorcio para construir un tren bala en el país sudamericano.

“La compañía está sumamente asombrada por la decisión de Méxi­co”, sostuvo la estatal China Railway Construction Corp. en una declara­ción a última hora del domingo. “La licitación para el proyecto de tren de alta velocidad cumplía con los requisitos”.

El gobierno mexicano canceló la concesión para el proyecto de tren de alta velocidad el jueves, días an­tes de que se conocieran las noticias de que uno de los socios del proyec­to era propietario de la casa de la primera dama, Angélica Rivera.

Tony Payan, director del Cen­tro México de la Universidad Rice en Houston, indicó que Peña Nieto debería haber cancelado su viaje a Asia tras la polémica.

“El presidente viaja en un avión nuevo a Asia con su familia, casi de vacaciones, y no creo que realmente vaya a conseguir mucho de los chi­nos”, dijo Payan.

Payan sostuvo que el caso de los adolescentes asesinados hizo que a Peña Nieto le resultara imposible defender un acuerdo ferroviario que a los ojos del público parecía bene­ficiar a firmas cercanas al mandata­rio. “Decidieron derramar la leche antes de que lo hiciera otro”.

El primer año y medio de Peña Nieto en el gobierno estuvo mar­cado por una sucesión de éxitos, al aprobar una serie de iniciativas históricas como abrir la industria petrolera del país a la inversión privada e impulsar la competencia en industrias como la telefonía y la televisión. El Fondo Monetario Internacional y otros elogiaron a México, y a su presidente, como un modelo para otros mercados emergentes.

Pero las últimas seis semanas fueron para muchos mexicanos un recordatorio de lo que queda por hacer, como crear instituciones sólidas para hacer cumplir la ley y atacar la corrupción arraigada. También fue para muchos un re­cordatorio de escándalos pasados en el Partido Revolucionario Insti­tucional, o PRI, que gobernó el país entre 1929 y 2000.

“Esto parece la tormenta per­fecta para Peña Nieto porque le re­cuerda a la gente los motivos por los que les dijeron que no votaran por él”, sostuvo Alejandro Hope, del Instituto Mexicano para la Competitividad. En 2012 el elec­torado aceptó la corrupción his­tórica del PRI a cambio de la pro­mesa de Peña Nieto de un gobierno efectivo.