11/01/2026
12:15 AM

Largas esperas, dolor de cabeza en aduanas

Una de las grandes fortalezas del Sistema Automatizado de Rentas Aduaneras de Honduras, Sarah, parece ser al mismo tiempo su talón de Aquiles.

    Una de las grandes fortalezas del Sistema Automatizado de Rentas Aduaneras de Honduras, Sarah, parece ser al mismo tiempo su talón de Aquiles.

    La facilidad que ofrece el sistema para conectarse a él provoca frecuentes fallos, ocasionando en consecuencia el retraso de los tramites aduaneros.

    De acuerdo con las fuentes consultadas, a diferencia del Sarah, el sistema anterior, Sidunea, no presentaba tantas dificultades para manejar el mismo flujo de información, pero ahora, precisamente por lo fácil que resulta conectarse el sistema tiene más usuarios que nunca.

    “Antes sólo teníamos acceso los agentes aduaneros, pero ahora, tienen acceso, además de nosotros, las empresas consolidadoras, las compañías navieras y hasta las maquilas”, se quejó el tramitador aduanero Rolando Turcios.

    Problema persistente

    Si bien reconocen de que el sistema les ha facilitado ciertas partes del proceso, el precio que tienen que pagar por esa facilidad es el tener que trabajar con un sistema al que consideran demasiado lento. “El sistema necesita más capacidad de banda o de los servidores”, comentó Juan Carlos Hernandez, agente aduanero.

    Ante estas críticas, las autoridades de la Dirección Ejecutiva de Ingresos, DEI, responde que los problemas no los ocasiona el sistema en sí, sino el hecho de que los tramitadores aduaneros no contratan los servicios de internet adecuados para aprovechar al máximo las capacidades del Sarah.

    Marvin López, el nuevo administrador de la aduana La Mesa, explicó que “lo que pasa es que muchas agencias aduaneras trabajan con un solo proveedor de internet, y ese proveedor les distribuye a todas las agencias que se encuentran en un mismo edificio, y todos compran un internet que es muy lento. Entonces ellos dicen de que se les traba el sistema, pero el problema no es el sistema en sí”.

    Con respecto a la presunta sobrecarga de información por el gran número de usuarios, López comentó que “si bien es cierto se le creo usuarios a los diferentes auxiliares de la función pública, fue para llevar mejor control en base al sistema, en todo lo que es el servicio aduanero”, y añade el funcionario que en lo que al sistema se refiere, “no hemos tenido mayores inconvenientes”.

    Según López, si la toda la documentación de la carga se encuentra en orden, el tramite para desaduanarla no debería tomar más de 20 minutos.

    Omar García, agente aduanero de la Agencia Bográn, comentó sentirse satisfecho con el desempeño del Sarah, pero también que el trámite aduanero le toma normalmente entre uno y dos días, dependiendo de la cantidad y el tipo de carga de que se trate.

    Pros y contras

    Entre las bondades del Sarah, los aduaneros destacan la facilidad de hacer los pagos en banco, la asignación de contadores y la imposibilidad de alterar documentos, lo que le da mayor transparencia. Sin embargo, los aduaneros se quejaron de que el sistema no guarda la información introducida y si éste se cae, los datos se pierden, algo que no ocurría con el sistema anterior.

    Denuncian irregularidades

    Personal que trabaja en la estibación de carga de contenedores en la aduana La Mesa, denunció que los inspectores de la DEI no siempre respetan el sistema de códigos de colores para revisión de carga.

    El sistema emplea tres colores: rojo, amarillo y verde, y toda carga asignada con código rojo, tiene que ser obligatoriamente revisada, por lo que al obviarse este paso, los estibadores dan a entender que hay cohecho de por medio.

    Consultado al respecto, Marvin López, administrador de la aduana La Mesa respondió que “ los oficiales tienen que saber que si una mercancía es canal rojo, tienen que inspeccionarla”.

    Sin embargo, desestimó la necesidad de investigar la denuncia aduciendo que podría tratarse de un malentendido por parte de los estibadores.