17/06/2024
11:47 AM

Sin resolver atrasos en despacho de carga en la aduana El Amatillo

Transportistas esperan horas para realizar los trámites mientras en El Salvador solo bastan cinco minutos.

Tegucigalpa

Una, dos, tres, cuatro, cinco o más horas tarda un transportista para realizar los trámites migratorios y aduaneros, reportes de salud y de cuarentena en anticuadas oficinas en contenedores en el lado hondureño en El Amatillo, Valle.

Al otro lado del río Goascorán opera la aduana salvadoreña en una moderna instalación, en donde los trámites tardan menos de cinco minutos, según lo constatado por este rotativo en un recorrido en ambas dependencias.

“Este es el modelo de Aduanas (la de El Amatillo, El Salvador) que el director de Honduras debe copiar, sino que viaja a Corea del Sur, República Dominicana y otros países que poco pueden aportar al desarrollo del sistema aduanero”, dijeron varios importadores hondureños mientras esperaban el pasado domingo el restablecimiento del servicio eléctrico y después la conexión al Sistema de Administración Aduanero de Honduras (Sarah) para realizar los trámites respectivos.

Las anteriores autoridades de la Administración Aduanera Hondureña (Aduanas) prometieron invertir 10 millones de lempiras para mejorar la línea de atención y reducir en 64% los tiempos de espera en El Amatillo, sin embargo, nunca se hizo nada.

“La anunciada mejora integral en el paso del transporte de carga en la aduana El Amatillo no pasó más de la conferencia de prensa del 17 de octubre de 2021”, recordó un conocido empresario hondureño que todos los días vive esa pesadilla. La aduana El Amatillo es la cuarta en importancia por la generación de ingresos para el fisco hondureño.

Deficiencias

Se recopilaron testimonios de comerciantes, transportistas, empleados de Aduanas, agentes aduaneros y público en general sobre la operación en El Amatillo.

La tardanza en el despacho del transporte de carga ha empeorado, ya que el personal técnico capacitado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos y por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) fueron despedidos y reemplazados por empleados y funcionarios con pocos conocimientos en temas aduaneros.

En la aduana El Amatillo, el director y la subdirectora son dos profesionales del Derecho con escaso conocimiento en el tema, según denuncia de los importadores. En logística, la atención al público es realizada en oficinas instaladas en contenedores, los que carecen de buenos servicios públicos como sanitarios y energía eléctrica.

La interrupción de los trámites aduaneros y migratorios son frecuentes por los constantes “apagones” y que a pesar de contar con dos generadores eléctricos y una instalación de paneles solares están fuera de servicio.

A lo anterior hay que agregar que la atención al público es hasta las 10:00 pm, mientras que El Salvador son 24 horas.

Del mediodía a la 1:30 pm no hay atención al público porque el personal aduanero abandona labores para almorzar.

Las bodegas están en mal estado. Todas esas deficiencias administrativas y operativas se reflejan en extensas filas de transporte de carga en la aduana terrestre El Amatillo.

$50 millones aprobó el BID para el fortalecimiento institucional de las aduanas hondureñas, los que se invertirán en mejoras de los servicios al comercio exterior