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El país se recupera de fuerte caída tributaria

El SAR estudia disminuir la cobertura de las exoneraciones y ejercer mayor control en las oficinas regionales centro-sur, noroccidental y nororiental

San Pedro Sula, Honduras.

En materia de ingresos públicos, Honduras, que depende de los impuestos en cerca del 90% de sus recursos, reporta en 2021 una recuperación significativa en la dramática caída tributaria del año pasado, causada en gran parte por la pandemia del covid-19 y las tormentas Eta y Iota.

Las autoridades de la administración tributaria estiman que la recaudación de impuestos sumará al cierre de este año más de 104,000 millones de lempiras, que significa 8% más a lo previsto de forma inicial.

Sin embargo, al igual que los países vecinos, poco o nada se ha hecho por corregir las estructuras tributarias regresivas, en la cual el peso de los impuestos indirectos -como en el que se aplica a las bebidas alcohólicas y a los combustibles- supera con creces al de los impuestos directos.

Analistas las consideran estructuras regresivas, pues los impuestos indirectos se cargan a las personas con menos ingresos.

Tampoco hay esfuerzos contundentes por reducir los niveles de evasión, contrabando y defraudación aduanera, que siguen siendo altos y nocivos para las arcas del Estado hondureño.

“Se ha registrado una curva ascendente en la recaudación a pesar de que no hay nuevos impuestos, lo que demuestra una eficiencia de la administración tributaria”, dijo Miriam Guzmán, directora del Servicio de Administración de Rentas (SAR), al tiempo de afirmar que las condiciones económicas permiten sostener la deuda y mejorar la recaudación tributaria.

Guzmán destacó, además, que han brindado beneficios fiscales por medio de la Ley de Apoyo a la Micro y Pequeña Empresa, otorgando exoneración del pago del impuesto sobre la renta (ISR) por cinco años para los emprendedores en esta categoría. “El panorama económico es muy retador, por lo que todos los agentes debemos ocuparnos para generar las condiciones que el país necesita”, agregó.

El proyecto de presupuesto general de ingresos y egresos para el ejercicio fiscal 2022 estima que los ingresos tributarios sumarán L118,721.6 millones, que refleja un alza de 36.3% con relación a las cifras recaudas en 2021.

Para lograrlo, la Secretaría de Finanzas señala en el proyecto de presupuesto 2022 que los controles de carácter administrativo que ejecute el SAR, continuarán siendo orientados a elevar la cultura tributaria mediante la motivación de los contribuyentes y controlar la evasión fiscal.

También estudian disminuir la cobertura de las exoneraciones, que para el año pasado se contabilizaron 1,137 empresas de los diferentes rubros económicos en el Registro de Exonerados.

Por otra parte, el SAR ha previsto ejercer un mayor control en las administraciones regionales centro-sur, noroccidental y nororiental, ya que consideran que en estas regiones se requiere mayor presencia por ser las que más contribuyen a la generación de los ingresos estatales.

La Secretaría de Finanzas estima que en 2022 la recaudación del impuesto sobre la renta será de L36,157.8 millones; el impuesto sobre la propiedad de L1,030.3 millones; el impuesto sobre producción, consumo y ventas de L57,276.1; el impuesto de actividad específica de L19,166.0; el impuesto sobre las importaciones de L5,072.3 millones; y el impuesto a los beneficios eventuales de L19.1 millones.

Impuestos indirectos

Los impuestos a la producción son los ingresos más importantes en los impuestos indirectos, este gravamen está compuesto a su vez por el impuesto sobre ventas, cervezas, cigarros, gaseosas, bebidas alcohólicas y otros. Estos en conjunto han representado más del 56% de los impuestos indirectos a lo largo de los años, señala un análisis elaborado por la Unah.

Tenga en cuenta

66.8% Promedio de lo que representan los impuestos indirectos en la recaudación tributaria; el resto es de impuestos indirectos.

1970. Académicos tienen registros que en 50 años no ha cambiado mucho la estructura de tributación directa e indirecta.

El 87.5% del presupuesto 2022 del gobierno central es financiado por los impuestos.

Análisis

A través de una columna de opinión, el economista sénior del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi), Ricardo Barrientos, dijo que las elecciones a realizarse en los próximos meses en Honduras y Nicaragua reducen a poco o nada la posibilidad de discutir adecuadamente los presupuestos para 2022.

“Para Centroamérica, y claramente también para el resto del mundo, la expectativa de que 2021 fuera el año de la recuperación plena para dar paso a un 2022 de bonanza, libre de covid, se está esfumando en los rigores de la realidad económica y social”, expresó el analista.

Barrientos agregó que el gran desafío es asumir que en el próximo año los presupuestos públicos de la región deben seguir intervenciones estatales para enfrentar la pandemia, “pero, además, sin descuidar la protección social y los esfuerzos para superar los problemas estructurales que perjudican día a día a las y los centroamericanos”.

En otros análisis, sobre los presupuesto generales 2021 de Guatemala, El Salvador y Honduras, el Icefi destacó que “no abonan a la atención de los problemas estructurales de la política fiscal, y de hecho los agravan”.

Por el lado de los ingresos, además de seguir siendo insuficientes, continuarán dependiendo cada vez más de impuestos indirectos “lo que a su vez hará más regresivo el sistema tributario, ensanchando las desigualdades en cada uno de los países. Ninguno de los países ha presentado medidas que permitan empezar a revertir esta realidad”, señaló el tanque de pensamiento. El 59.7% de la recaudación en Centroamérica proviene de impuestos indirectos, lo cual provoca una reducción en la capacidad de compra.