General Motors, GM, aceptó responsabilizarse de reclamos futuros por defectos de producto, eliminando lo que pudo haber sido un obstáculo grande en el camino del fabricante de vehículos hacia una venta rápida de sus activos y la salida de la protección por bancarrota como una compañía nueva.
Como parte de su plan de reestructuración avalado por el gobierno, GM quiere vender la mayor parte de sus activos a una empresa nueva y abandonar activos improductivos y otros pasivos como demandas relacionadas con producto. Para el martes está programada una audiencia sobre la venta propuesta.
Pero en una concesión a grupos de consumidores y a funcionarios estatales que han amenazado con bloquear la venta debido a preocupaciones relacionadas con responsabilidades por fallas de producto, la compañía nueva asumirá ahora la responsabilidad por reclamos futuros relacionados con vehículos fabricados por la empresa antigua, según documentos presentados en la corte federal de bancarrotas en Nueva York.
Bajo el plan previo del fabricante, la “Nueva GM” no habría asumido ninguna responsabilidad por reclamaciones futuras relacionadas con vehículos de GM fabricados antes de la creación de la compañía nueva. Los consumidores que quisieran presentar una demanda de un vehículo defectuoso de GM hubieran tenido que buscar compensación de la “Antigua GM”.