La agencia de calificación financiera Fitch rebajó ayer tres niveles la nota crediticia de España, que cayó de “A” a “BBB”, y la situó en perspectiva negativa, lo que significa que Madrid podría ver su nota rebajada nuevamente.
Entre las razones evocadas por Fitch figura el “costo presupuestario de una reestructuración y una recapitalización del sector bancario español”, estimado por la agencia en unos 60 mil a 100 mil millones de euros, y la recesión en la que está inmersa España.
En otro estudio publicado minutos antes, Fitch hablaba de unas necesidades de entre 50 mil y 100 mil millones de euros.
Sobre la base de un costo de 60 mil millones de euros, la deuda pública bruta de España podría subir al 95% del PIB (producto interno bruto) en 2015, explica la agencia en un comunicado.
Asimismo, “España seguirá en recesión hasta el final del año y en 2013, mientras que en su previsión anterior Fitch esperaba que la economía se beneficiaría de una recuperación moderada en 2013”, agrega.
La nota de la deuda pública española está ahora a dos peldaños de ser considerada como especulativa.
Ayudarán si lo piden
En tanto, Jean-Claude Juncker, jefe del Eurogrupo, dijo que la zona euro está dispuesta a ayudar al sector bancario español si el gobierno español lo pide.
“Si algún día España pide que se apoye a su sector bancario, evidentemente se haría”, afirmó Juncker en Bruselas, aunque se negó a especular sobre un calendario o eventuales cantidades.
“Es demasiado pronto para especular sobre cifras”, dijo, antes de agregar que por el momento, “España no ha hecho ninguna solicitud” pese a que su “sector bancario está bajo presión”.