Todavía no se conoce con exactitud el porcentaje de incremento, pero el sector microfinanciero prevé que con las medidas de política monetaria recientemente aprobadas oscilará entre 1 y 2%.
De acuerdo con el nuevo programa monetario del Banco Central de Honduras, se incrementa la cantidad de recursos líquidos que el sistema financiero, incluidas las microfinancieras, debe mantener depositados en el BCH; eso implica menos recursos líquidos para prestar, lo que hace que un eventual aumento en las tasas de interés parezca inevitable.
Juan José Lagos, presidente de RedMicro (Red de Microfinancieras), comentó: “Estas medidas fueron adoptadas de manera contraccionista, es decir que hay compromisos y metas de país, como lo relacionado con la inflación y otros factores como el valor de la moneda y la devaluación.
Estas medidas contraen el crédito, elevan la tasa de política monetaria en un punto (porcentual) y modifican la forma de computar el encaje, lo cual restringirá la liquidez en la economía. Eso significa que, eventualmente, la tasa de interés tenderá a subir también”.
Lagos estima que entre las instituciones reguladas por la autoridad bancaria, la liquidez que deberá ser depositada a la vista del BCH oscila entre 150 y 200 millones de lempiras. “Esto implica que nuestras organizaciones tendrán que endeudarse para suplir esas necesidades de encaje. Al endeudarse hay mayor costo y ese costo se trasladará por medio de sus tasas de interés”.
A falta de otros indicadores, el representante del sector microfinanciero calcula que en la misma medida que se incrementó la tasa de política monetaria aumentará la tasa de interés sobre préstamos, sino más. “La medida podría ser ese punto (porcentual) que le subió el Banco Central a la tasa (de política monetaria), más el incremento del encaje, podría andar entre 1 y 2%”.
Microempresarios
Para los representantes del sector microempresarial, esta noticia empeora una situación de financiamiento ya mala de por sí.
Efraín Rodríguez, presidente regional en San Pedro Sula de la Asociación Nacional de la Mediana y Pequeña Industria de Honduras, comentó que el sector más afectado será el de la pequeña empresa, ya que las microempresas desde hace mucho tiempo no tienen acceso al crédito. Las consecuencias para el sector, en caso de materializarse el incremento de tasas, darían lugar, según Rodríguez, a “un aumento en el costo de sus productos, nos hace menos competitivos y con las malas ventas que hemos tenido puede traer más desempleo”.
El dirigente le pidió al Gobierno que encuentre nuevas herramientas de financiamiento para las mipymes. “Banadesa tiene que ser un banco más dinámico en ese sentido”, puntualizó.
Rodríguez observa que la difícil situación económica ha hecho que merme la capacidad de pago de buen número de microempresarios, aunque quienes se encuentran en esa situación son todavía una minoría. De todas maneras, la microempresa se halla ante la perspectiva de un sistema microfinanciero con menos recursos y tasas más altas.