Plan de responsabilidad social con enfoque de sostenibilidad

Un plan con enfoque de sostenibilidad debe ser estratégico, con una mirada transversal y de debida diligencia, dice Elena Quiroz, de Fundahrse

Elena Quiroz, directora de Desarrollo Empresarial de Fundahrse
Elena Quiroz, directora de Desarrollo Empresarial de Fundahrse

San Pedro Sula, Honduras.

Inicia el 2020 y se hace necesario en los departamentos de responsabilidad social revisar los propósitos, objetivos y metas fijadas. Es importante preguntarse si se han logrado esos resultados o impactos que se propusieron junto con el Comité de RSE.

Un plan de RSE brindará la dirección para tomar decisiones de acuerdo con los objetivos establecidos por la empresa, pero hoy en día este plan debe evolucionar hacia un enfoque de sostenibilidad, ya que cada vez las empresas se enfrentan a cambios ambientales y sociales para lo cual deben estar preparadas a lo largo del tiempo.

Un plan con enfoque de sostenibilidad debe ser estratégico, con una mirada transversal y de debida diligencia, que permita a la empresa anticiparse a los riesgos.

Este se complementará con herramientas, mecanismos y acciones concretas para que sea exitoso. Conocer el estado de la responsabilidad social en la empresa es el primer paso, así que es necesario medir, “pues lo que no se mide no se puede mejorar” y por lo tanto no se puede gestionar.

Este primer paso le permite a la empresa saber cuáles son las oportunidades de mejora en cada uno de los procesos de la cadena de valor. Elegir el modelo de gestión con el que la empresa se medirá es importante para contar con una guía a seguir.

Dentro de los marcos y estándares internacionales más relevantes que se pueden utilizar, se mencionan la Norma ISO 26000, el Pacto Mundial de las Naciones Unidas, el Global Reporting Initiative y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

En Honduras, Fundahrse trabaja con estas herramientas y también cuenta con la herramienta IndicaRSE que ya se ha homologado estos estándares. Otro paso fundamental es identificar a los grupos de interés. Clasificarlos y priorizarlos, son parte de las acciones concretas que sí o sí debe realizar la empresa.

Establecer mecanismos de relacionamiento y comunicación con estos grupos para tener un panorama claro sobre sus intereses, necesidades y expectativas. Así que es necesario escuchar a las partes interesadas.

Es en este punto es donde se hace necesaria la materialidad, la cual permite identificar los asuntos relevantes o prioritarios tanto para la empresa como para sus partes interesadas.

La materialidad es la base para la sostenibilidad de toda organización, por lo que se vuelve obligatoria para responder a los riesgos, aprovechar las oportunidades y rendir cuentas ante los grupos de interés. Una vez identificados los temas materiales, se establecen objetivos concretos, metas e indicadores, además de un presupuesto, responsables que involucre a todas las áreas de la empresa y plazos.

Un Plan de Sostenibilidad debe responder a la estrategia de la empresa, contribuir al logro de los objetivos, es una herramienta de gestión, monitoreo y evaluación continua. Asumir este reto debe traducirse en la generación de valor a largo plazo tanto económico, social y ambiental para la empresa y sus grupos de interés.

Elena Quiroz, directora de Desarrollo Empresarial de Fundahrse

La Prensa