Tegucigalpa, Honduras.

Wilfredo Cerrato, presidente del Banco Central de Honduras (BCH) y coordinador del Gabinete Económico, recalcó en una entrevista a LA PRENSA que pese al conflicto poselectoral que se vivió en el país, la confianza de los inversionistas nacionales y extranjeros sigue intacta, y destacó que en los últimos dos años el flujo de inversión extranjera directa ha crecido a un ritmo de 4%.

Además, aseguró que los sectores construcción, comercio y bancario serán los encargados de impulsar el crecimiento económico de Honduras este año, el cual oscilará entre 3.8 y 4.2%.

¿Cuál es el pronóstico para el crecimiento de Honduras este año?

Muy bueno. En lo de la inflación prevemos que será mejor que el año anterior, estará más controlada. En 2017 cerramos con un indicador de 4.73%, y este año el pronóstico es un ±1, partiendo de 4. No obstante, nos inclinamos a que bajará.

Una muestra de ello fue febrero, el último del que tenemos recuento, cuando vimos una inflación acumulada mucho menor a la registrada en el mismo período del año anterior.

En general, las proyecciones de crecimiento económico son de 3.8 a 4.2%, es muy bueno comparado con el repunte que tendrá Centroamérica, el cual se estima que se situará en 3.8%. El año pasado fue un año extraordinario porque crecimos en 4.8%, lo que significa un 1% más que la media de la región.

Ese comportamiento positivo fue impulsado por el sector agrícola, sobre todo, por los envíos de café y banano.

Lamentablemente, este año aunque tendremos un mayor volumen de exportación en café, el ingreso de divisas descenderá en un 15%.

Tampoco será un buen año para el sector bananero, la prolongada huelga que se dio en algunas plantaciones este año, además, de pérdida de producto, reducirá la facturación de ingresos.

Esos efectos impactarán y no permitirán igualar el crecimiento que tuvo el país el año anterior.

¿Cuáles son los sectores que más crecerán este año?

Los que tendrán un mayor dinamismo son la construcción, el comercio y la banca. Son los que más están creciendo, según el último reporte de enero.

¿Cuál fue la clave para crecer casi un 5% en 2017?

El sector agrícola mostró un comportamiento ascendente muy fuerte durante 2017; y eso fue fundamental para alcanzar ese crecimiento. Luego está la banca, solo estos dos sectores representaron un 70% del crecimiento que tuvimos.

En el segundo semestre se sumó la construcción, mostrado una mayor dinámica y logrando crecer a un ritmo bastante positivo.

Esos fueron los sectores claves.

¿Qué tanto impactaron en el crecimiento de los sectores agrícola y construcción las exoneraciones, la apertura a préstamos, bonos y subsidio que ha gestionando el Gobierno a través de diferentes aliados: Firsa, RAP, banca privada, Convivienda, entre otros?

Influyó mucho. El acceso a créditos a bajas tasas de interés ayudó a mejorar la competitividad y los rendimientos del sector agrícola.

Cuando un productor tiene acceso a préstamos puede invertir en mejorar sus cultivos, y eso genera más empleos.

En construcción, los programas de vivienda social contribuyeron mucho a la recuperación de este segmento. Para este año, y gracias a esos programas, esperamos que el sector construcción, junto con el sector financiero, empujen la economía del país.

¿Podría contribuir a este crecimiento la apertura de nuevos mercados como el asiático?

Claro que sí. Tener acceso a nuevos mercados es muy importante para equilibrar la balanza comercial.

¿Mejoró el flujo de inversión extranjera directa hacia el país?

En los últimos dos años, el promedio de la inversión extranjera directa en el país fue de 4%. Una gran mejoría en comparación a otros años, cuando más bien se había reportado un decrecimiento.

Eso significa que la confianza en el país se ha fortalecido; tenemos una buena imagen a nivel internacional, debemos seguir trabajando por mantener ese indicador así.

No obstante, el mayor flujo de capital lo mueve el sector privado nacional, el cual aporta el 80% del total de inversión que recibe Honduras.

Eso es muy bueno, porque indica que el sector privado nacional confía en el país.

¿Cuál ha sido el comportamiento de la economía del país en estos primeros meses del año? ¿Afectó la crisis poselectoral?

El impacto fue más fuerte en casos de inflación, lo ocurrido en los últimos días del año anterior hizo que cerráramos con una inflación mayor a la esperada que era de 4.3, terminamos en 4.7%.

Los sectores que más han crecido en estos primeros meses son construcción, comercio, y banca y seguros, cuando este último crece significa que están creciendo los créditos, y eso quiere decir que está creciendo la inversión y, por ende, que se están generando nuevos puestos de trabajo.

También están creciendo los depósitos, la gente está teniendo más posibilidad de generar más ingresos, ya sea para ahorro o gasto.

Todos estos factores ayudan a dinamizar la economía.

¿Afectó a la imagen del país la crisis poselectoral que recién se vivió?

Estamos en nuestro punto más bajo de riesgo país, si lo medimos en relación de desempeño de nuestros bonos secundarios, hoy, en marzo estamos en el menor riesgo país de Honduras.

Mucho menor que a principios de enero que era de 2.6%. Andamos 2.4%.

Estamos en el mejor momento, medido por el desempeño de los bonos soberanos en el mercado secundario.

¿Se van a colocar bonos este año?

No, no está incluida en el presupuesto una autorización para la emisión de bonos en el mercado internacional; lo que hay es una autorización para la emisión de deuda interna.

¿Qué impacto tendrá la exoneración del 1.5% del impuesto sobre renta?

El efecto directo será en la recaudación tributaria, en la que se dejarán de recaudar alrededor de 500 a 600 millones de lempiras por año.

Sin embargo, el mismo Congreso autorizó al Sefin para encontrar la oportunidad de ahorro y reducir el presupuesto fiscal 2018 en esa cantidad, y eso garantiza que no habrá ningún impacto en el déficit fiscal porque se reducen ingresos y gastos.

La idea con el aumento de techo del 1.5% será que el sector privado pueda invertir más en el país.

En los últimos años, el desplazamiento de turistas nacionales durante las fechas festivas es cada vez mayor, ¿cree que este segmento se podría convertir en un pilar importante para la economía nacional?

Esta semana esperamos que se muevan alrededor de 3.3 millones de personas, esto impactará positivamente en restaurantes y hoteles.

Este segmento es muy importante porque beneficia a muchos otros sectores económicos, tal es el caso del transporte y comercio.

Vemos con muy buenos ojos lo que pasará en esta Semana Santa, cuando esperamos un movimiento importante de dinero.

La idea es que este se fortalezca y pueda aportar mucho más al desarrollo del país. En Honduras hay mucho potencial, solo hay que sentar las bases para poder explotarlo.

¿Qué apoyó se está dando a este segmento?

En la mesa de acceso al crédito hicimos toda las resoluciones para que la industria turística esté apoyada financieramente y pueda desarrollarse, desde la micro, pequeña, mediana empresa y gran empresa.

Ellos tienen varios programas para acceder a fondos frescos.

A través de Firsa se ha beneficiado a muchos pequeños empresarios, concediéndoles préstamos a plazos razonables y tasas de 7.25%, con el fideicomiso del Banco Central de Honduras a 10.5%, y con el Banco Hondureño para la Producción y la Vivienda (Banhprovi).

Las puertas están abiertas y confiamos en que en esta Semana Santa se marque un dinamismo que continúe durante el resto del año.