Latinoamérica debe aprovechar su fuerza económica, en especial sus abundantes recursos naturales, para aumentar la inversión destinada a Investigación y Desarrollo (I+D), de acuerdo con un estudio presentado ayer en Madrid.
Según el informe “InnovaLatino: Impulsando la innovación en América Latina”, en la actualidad la inversión pública y privada en investigación y desarrollo en esa región presenta “cierto retraso” con respecto a los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, OCDE, y los emergentes poderes económicos de Asia.
En promedio, América Latina gasta el 0.3% de su PIB en I+D, dos puntos porcentuales por debajo del promedio de la OCDE (2.3%), según el estudio, presentado por la Fundación Telefónica, la escuela de negocios INSEAD y el Centro de Desarrollo de la OCDE.
Entre los países que más destinan a I+D se encuentran Brasil (1.02 %) y Chile (0.67 %) y entre los que menos, Honduras (0.04 %) y Nicaragua (0.05 %).
El director del Centro de Desarrollo de la OCDE, Mario Pezzini, reconoció que Latinoamérica “ha dado grandes pasos en innovación” tanto en políticas públicas como en el sector privado, pero recalcó que los gobiernos de la región “aún tienen que invertir más, y mejor, en innovación para aumentar la productividad y competir en mercados globales”.
En la presentación se destaca cómo América Latina se está convirtiendo en el origen de nuevas formas de innovación, que van a ser importadas por las economías más avanzadas.
Otras recomendaciones del estudio son impulsar la innovación a través de una mejora en la educación y establecer vínculos entre universidades, el sector privado y otros actores EFE