La violencia y las cifras de muertos en los diferentes estadios del país a causa de las barras de los equipos denominados grandes suman y siguen en Honduras.
El sábado anterior, en las afueras del estadio Nacional de esta ciudad y con motivo del clásico capitalino Motagua-Olimpia, se registró la víctima número 32 que reporta la Policía Nacional producto de los enfrentamientos entre barras.
Ver la brutal pelea entre aficionados del Motagua y Olimpia
El joven, de 20 años de edad, aficionado del Olimpia, apodado “Coco”, falleció en camino al hospital después de ser brutalmente golpeado en su rostro hasta con piedras por fanáticos del Motagua.
Previendo esta situación, la Liga Nacional en todo momento se opuso a que Motagua, que era el home club, jugara de noche por recomendación de la Secretaría de Seguridad, y es que en base a las investigaciones y datos que registran los cuerpos policiales del país, hay tres partidos del fútbol nacional que son considerados de alto riesgo, entre los que figuran Olimpia-Motagua, Olimpia-Real España y Marathón-Real España.
Esto debido a los antecedentes que se han dado con las barras de los clubes mencionados. Al considerarlos de alto riesgo, la Secretaría de Seguridad ha establecido diferentes normas para el control de los aficionados que van a esos partidos por suponerlos juegos de alta convocatoria.
El accionar de las barras ha sido una de las causas por las que muchos aficionados han decidido alejarse de los estadios.
|
“El gran problema es que los dirigentes, o le tienen miedo a estas barras o sencillamente no quieren acatar las disposiciones”, manifestó una fuente ligada a la Liga Nacional, que prefirió el anonimato.
La Liga se opuso a que jugase la noche del sábado
La misma liga, a sugerencia de la Secretaría de Seguridad se oponía a que el clásico capitalino Motagua-Olimpia se jugase el sábado 2 de abril, pero debido a la insistencia de la directiva azul, y a que la dirigencia olimpista aceptó jugar esa noche a las 7:00pm y no el domingo a las 4 de la tarde como estaba establecido, la Liga terminó cediendo, pero dejando claro las consecuencias que podrían presentarse, por lo que envió un comunicado un día antes aclarando que no se hacía responsable si se daban hechos que lamentar.
Ley de “papel mojado”
Con el objetivo de ponerle un alto a la violencia y derramamiento de sangre en los diferentes escenarios deportivos, se creó la Ley de Prevención de la Violencia en los Estadios, la misma entró en vigencia el 29 de octubre de 2015; no obstante, dicha ley no se cumple y solo se limita a sanciones administrativas.
En la sección III, en el artítulo 21 1, se establece que a la persona que cometa una infracción grave se le impondrá, dependiendo de la naturaleza de la gravedad, una o más de las sanciones siguientes:
a) Multa de hasta tres (3) salarios mínimos mensuales. Art.21 Numeral 1.
b) Prohibición de acceso a todos los estadios, instalaciones deportivas del país por un período desde un año hasta cinco (5) años; y, c) De cuarenta (40) a ochenta (80) horas de trabajo comunitario relacionado con el espectáculo deportivo.
Lo cierto es que los cuerpos de seguridad del país hasta ahora poco o nada han hecho por evitar estos enfrentamientos violentos. De acuerdo con las estadísticas manejas por el Sistema de Estadística Policial de Honduras, en los últimos tres torneos de Liga Nacional han fallecido 32 personas por culpa de la violencia desatada por las barras en los estadios y alrededores.
“Son cifras alarmantes, no debemos permitir más que estos grupos sigan imponiendo el miedo a aquellos que quieren disfrutar del fútbol”, afirma Jorge Alberto Rodríguez Montoya, vocero de la Policía Nacional.
El subcomisionado Leonel Sauceda, jefe de Comunicaciones Estratégicas de la Policía Nacional, opinó que, “nosotros, en primer lugar, hemos recomendado que estos clásicos se hagan durante el día porque hay un mejor control hasta para el monitoreo de video-vigilancia con el que contamos”.
Al increparlo sobre el por qué no tratan de hacer cumplir la Ley Antiviolencia en los Estadios, Sauceda explicó que, “sabemos que existe una comisión y que se están haciendo las primeras reuniones, lo que pasa es que hay que archivar muchos detalles para el efectivo cumplimiento de la ley”.