El hasta ahora entrenador del Porto, el portugués Andre Villas-Boas, ha firmado un contrato de tres años con el Chelsea, según informó en un comunicado el club londinense.
'Andre era el candidato más destacado para el puesto. Es uno de los entrenadores jóvenes con más talento del fútbol actual', se señala en la nota.
El club británico recuerda que Villas-Boas, de 33 años -la misma edad que los jugadores Frank Lampard y Didier Drogba, por ejemplo-, ha logrado 'mucho en poco tiempo', tras ganar la liga y copa portuguesas y la liga Europa la pasada temporada.
Ese es el gran reto de Villas-Boas, considerado por Chelsea como 'uno de los técnicos jóvenes más talentosos del fútbol actual', y quien tendrá la misión de darle dinamismo a un plantel que se quedó estacando en años recientes.
'Su ambición, empuje y determinación son equiparables a los del Chelsea y tenemos la confianza de que su liderazgo del equipo redundará en grandes éxitos en importantes competiciones nacionales y europeas', afirma.
Chelsea, club en el que el portugués ya trabajó anteriormente durante tres años, ha pagado una cláusula de rescisión de 15 millones de euros por Villas-Boas, que pasa a sustituir a Carlo Ancelotti.
Villas-Boas ganará unas cinco millones de libras (ocho millones de dólares) anuales, según informes de prensa, y una de sus primeras tareas será decidir el futuro de estrellas entradas en años como Frank Lampard, Didier Drogba y John Terry.
El entrenador probablemente conoce bien al plantel luego de sus tres años en Stamford Bridge, uno de los períodos más exitosos en la historia de Chelsea.
SIGUE LOS PASOS DE MOURINHO
Sorprendentemente joven y exitoso, André Villas-Boas continúa con su imparable ascenso al cambiar el banquillo del Porto por el del Chelsea tan sólo 21 meses después de debutar como entrenador principal en la Liga portuguesa.
El discípulo de Mourinho sigue así los pasos del considerado como su 'maestro', quien también hizo el trayecto entre Dragao y Stamford Bridge, hace siete años, para confirmarse como uno de los mejores entrenadores del fútbol mundial.
La salida de Villas-Boas (Porto, 1977) ha sorprendido en Portugal pese al interés mostrado por algunos de los 'grandes' de Europa con contar con sus servicios, entre ellos el Inter de Milán, ya que el Porto renovó en diciembre su contrato hasta 2013.
Los 15 millones de euros que ha costado accionar su cláusula le han convertido, de hecho, en el entrenador más caro de la historia, muestra de la confianza depositada en él por el magnate ruso del Chelsea Roman Abramovich.
Con su llegada al club blanquiazul, en junio de 2010, el Porto fue un equipo temible. Consiguió terminar los 30 partidos de la Liga lusa sin una sola derrota, con 27 victorias, 73 goles a favor y sólo 16 tantos en contra.
Ganador del campeonato liguero con una superioridad insultante -21 puntos de diferencia sobre el segundo, el Benfica-, coronó su soberbia temporada con cuatro títulos al alzarse también con la Supercopa lusa, la Copa de Portugal y la Liga Europa.
El título europeo fue el más especial para los aficionados blanquiazules, que no disfrutaban del éxito en el continente desde la salida, precisamente, de Mourinho hacia Stamford Brigde, cuando había vencido en 2004 la Champions frente al Mónaco.
Villas-Boas, quien admitió que su relación con el ahora entrenador del Real Madrid se ha 'enfriado' desde que dejaron de trabajar juntos en 2009, se convirtió al vencer la Liga Europa en el técnico más joven de la historia en conseguir un título europeo.
En apenas una campaña, el nuevo técnico del Chelsea, de 33 años, imprimió al Porto orden defensivo, capacidad de presión y rapidez en la salida al contragolpe, aunque sin despreciar la posesión de balón, y lo ordenó en torno a un esquema 4-3-3.
De su mano se pudo ver la mejor versión de las dos estrellas del equipo, el brasileño Hulk y el colombiano Falcao, ambos codiciados ahora por lo más granado del panorama futbolístico.
Villas-Boas apuntaba maneras desde muy pronto. Con sólo 16 años, impresionó al entonces entrenador del Porto -y además vecino de piso-, Bobby Robson, al aconsejarle en un perfecto inglés cómo aprovechar al otrora delantero del Porto Domingos Paciencia.
Robson se convirtió entonces en su valedor, lo que le permitió comenzar su carrera en el Centro Nacional de Deportes británico de Lilleshall -pese a ser menor de edad- y viajar en condición de becario para estudiar el 'modus operandi' del club inglés Ipswich, tras lo que comenzó los cursos de entrenador.
Conocido como gran aficionado al simulador de fútbol 'Championship Manager' y admirador del entrenador del Barca Pep Guardiola, sorprende en su currículum su paso como director técnico y responsable de la selección de las Islas Vírgenes británicas, en el año 2000, con sólo 22 años.
Después de esta exótica aventura, regresó al Porto para entrenar en las categorías inferiores, y con la llegada de Mourinho a la disciplina de los 'dragones', pasó a ser 'los ojos y oídos' del ahora técnico madridista, con el que trabajó también en el Chelsea e Inter.
'Me hubiera encantado jugar al más alto nivel, pero no era lo suficientemente bueno como medio-centro, así que preferí entrenar', comentaba en una entrevista concedida en el Reino Unido en el año 2004.
De hecho, nunca llegó al fútbol profesional -otra similitud más con Mourinho- y su única experiencia en el terreno de juego se limitó a su paso como 'amateur' por el Ramaldense y el Clube Marechal Gomes da Costa, dos pequeños clubes del norte de Portugal.
'Mi máxima aspiración es estar totalmente al cargo de mi propio club pronto', decía por aquel entonces el ojeador Villas-Boas.
En la temporada 2009-2010 asumió la dirección del Académica de Coimbra, al que salvó del descenso a segunda, y el curso siguiente el presidente del Porto, Nuno Pinto da Costa, se arriesgó en su contratación.
Siete años después, Villas-Boas regresa a la Premier con la vitola de entrenador estrella, la misma etiqueta que llevaba su compatriota Mourinho en 2004, su 'profesor' en el pasado y rival por la Champions a partir de ahora.