Alberto Domingo Romero, el técnico del Vida, fue categórico y contundente ayer al manifestar que la presidente del club, Carla Dip, no lo va a manejar a su antojo porque tiene carácter y personalidad que ha logrado adquirir durante sus largos años de carrera.
El malestar de Romero fue evidente el martes anterior previo a los entrenamientos después de conocer a través de los medios de comunicación la separación de los argentinos Gabriel Casas y Pablo Fornassari; éstos quedaban fuera de la institución porque estaban lesionados.
Romero al conocer la noticia se molestó y dijo que si se iban sus compatriotas los acompañaría porque fue precisamente él quien los recomendó a la directiva. 'Lo que me molestó fue la forma como se manejaron las cosas sobre la salida de los jugadores. Me molestó que la presidenta del equipo reciba informes paralelos en cuanto al plantel', explicó Romero.
Agregó: 'Ella piensa que trajo un técnico que lo puede manejar a su antojo, pero no es así, se equivocó porque tengo personalidad. Con el plantel de jugadores la única persona que toma decisiones soy yo. Ella tendrá que esperar mi informe y después tomar las determinaciones, pero el martes hizo todo lo contrario'.