El drama, llanto y dolor se conjugaron ayer en la tarde en el cementerio San Miguel Arcángel, lugar donde fue sepultado el futbolista del Motagua, Edy Vásquez, quien falleció la madrugada del sábado anterior en un accidente automovilístico.
Edy, quien dejó una niña de seis meses, no sólo era el más querido de su barrio San Francisco, también era uno de los jugadores consentidos del Motagua.
'Lo queríamos como a Amado Guevara', dijo Ricardo Euceda, integrante de la barra Revolucionarios.
Su compañero Emilio Izaguirre fue uno de los jugadores que más lamentó y lloró la partida de Vásquez.
'Era un niño muy tranquilo, bien portado en la escuela, siempre quería jugar pelota', recordaba doña Xiomara, maestra de Edy en el Instituto Superación, San Francisco.
Un tío de Vásquez conocido como don Omar guardará un par de tenis que el futbolista le regaló hace dos semanas.
'No me quedan, pero serán mi recuerdo de él', dijo con lágrimas en sus ojos. Jugaba como volante en el Motagua, tenía 23 años y era uno de los jugadores más prometedores del fútbol hondureño.
En el entierro también estuvo la novia del futbolista, Jessica Ponce. Integró la Selección en una ocasión. Una estrella dejó de brillar, las gambetas de Edy ya no las podremos ver, pero el fútbol y la hinchada catracha le tienen guardado un lugarcito muy especial.
Frases
'He llorado mucho porque perdí a un gran amigo. Recordaré por siempre a Edy y espero que todos lo hagan también'.
Víctor Bernárdez
Defensa azul
'Esto es impresionante, a Edy lo quería mucha gente y hoy se lo están demostrando. Edy se quedará en el corazón de la afición'.
Pedro Atala
Presidente de Motagua
