Han pasado casi 10 meses desde que vistió por última vez la camiseta de la Selección Nacional de Honduras. La ausencia resultó difícil, pero hoy en día el volante Mario Martínez disfruta la recompensa de haber esperado pacientemente la convocatoria de Luis Fernando Suárez al Mundial de Brasil en junio próximo.
La cuota de buen fútbol que sale de sus botines, especialmente de su prodigiosa zurda, aguardan con ansias la puesta en escena en suelo brasileño. Francia, Suiza y Ecuador, rivales en el Grupo E, esperan por él.
-¿Había sentimientos encontrados luego de su convocatoria?
La verdad que fue por mi familia, por los que quisieron que estuviera allá, que me apoyaron en los momentos difíciles. Me hacía falta estar en la Selección y siempre confié que me iban a llamar.
-¿En algún momento dudó de recibir el llamado o siempre mantuvo la esperanza?
Siempre fui optimista. Trabajé para que me convocaran. Nunca bajé los brazos. Sabía que al final una nueva oportunidad iba a llegar.
-¿Qué se siente saber que va a estar en Brasil 2014?
Mucha alegría. Acá no es Mario Martínez, sino que todos vamos a representar a nuestro país, sabiendo que más de ocho millones de hondureños estarán pendientes de lo que hagamos. Voy con todo, a esforzarme para tratar de poner en alto el nombre de Honduras.
-¿Siente que tiene que callar bocas por los que no ven con buenos ojos su llamado a la Bicolor?
Como dijo el profe, ‘no se le puede dar gusto a todo el mundo’. Uno no es moneda de oro para caerle bien a toda la gente. Hay quienes están contentos con mi convocatoria, otros no. Solo me queda demostrar que tengo condiciones para estar en la Selección.
-¿Lo decepciona que no todos lo apoyen?
Sí, da tristeza cuando los mismos hondureños te quitan méritos o te dice. de que Honduras va a ir a pasear al Mundial.
-Usted que conoce bien este grupo, ¿hay material humano como para creer en la clasificación a la siguiente fase?
Si vemos jugador por jugador, hay una gran Selección. Es la hora de hacer historia, hay que aprovechar esto.
-¿Se ha imaginado ese debut contra la Francia de Ribéry y Benzema?
Es una potencia mundial. Esos partidos se disfrutan, eso sí, con mucha responsabilidad, conscientes de que estamos representando a todo un país que está pendiente de nosotros.
-Hablando de los amistosos que tendrán, ¿cómo cambiar la imagen que se dejó contra Brasil?
Hay que respetar que esas selecciones tienen figuras, pero no debemos tenerles miedo. Que no nos pase lo que ocurrió en Miami con Brasil, que caímos en el juego de Neymar. Esta vez será otra cosa.
-¿No les intimida saber que toca enfrentarse a jugadores de la talla de Wayne Rooney, Karim Benzema, Antonio Valencia?
Más bien es motivante. En la cancha no importa contra quien se está jugando. Seremos 11 contra 11.
-Honduras llega a la Copa del Mundo como cenicienta, ¿cómo lo toman?
La gente nos ve así, pero nosotros tenemos la responsabilidad de cambiar ese pensamiento sobre Honduras. Debemos demostrar en la cancha de lo que es capaz esta selección.