El duelo de semifinales entre Alemania e Italia tiene cuatro antecedentes mundialistas, dos de ellos de empates sin goles y sin trascendencia pero también hay una final, la del 1982 en Madrid, y un partido de leyenda que fue la semifinal de 1970.
El balance es claramente positivo para Italia, con dos victorias y dos empates, lo que explica en buena parte por qué la Squadra Azurra es uno de los rivales más temidos por los alemanes.
Los dos empates a cero goles se dieron en la fase previa del Mundial del 62 en Chile y en la segunda fase de Argentina 78 y ambos partidos han sido comprensiblemente olvidados.
En la final del 82 Italia se impuso con tal claridad, con un marcador final de 3-1, que el partido no llegó a desarrollar dramatismo alguno.
La semifinal del 70, en cambio, fue uno de los duelos más dramáticos de la historia mundialista y ha pasado a la historia como el “partido del siglo”.
Italia se fue en ventaja muy pronto, con un gol de Roberto Boninsegna en el minuto 7 y luego se dedicó a defenderse ante una arremetida ofensiva de los alemanes.
En el minuto 90 el defensa Karl-Heinz Schnelliger, que jugaba en el Inter de Milán y era el único legionario de los alemanes, con un gol que dio paso a una prórroga que se convirtió en una auténtica gesta épica y en la que los equipos no se dieron reposo.
Un incidente, además, hizo que la leyenda aumentase y le diera, del lado alemán, un cariz heroico pues Franz Beckenbauer terminó jugando el partido con la clavícula rota pese a lo cual estuvo batallando en el campo hasta el último instante.
Los alemanes se fueron en ventaja en el 95, por intermedio de Gerd Müller, pero Italia volvió a empatar, con gol de Burgnich, apenas cuatro minutos después.
El árbitro.
Cuando llegó el gol de Müller, todos los efectivos italianos ejercían funciones defensivas y Gianni Rivera, conocido como “El bambino de oro”, era el encargado de ocuparse del goleador alemán.
El árbitro
Benito Archundia, un abogado y economista mexicano de 40 años, arbitrará la primera semifinal de la Copa del Mundo, que enfrentará a Alemania con Italia.
Completarán el equipo arbitral los asistentes José Ramírez, de México y Héctor Vergara de Canadá, el cuarto árbitro Toru Kamikawa de Japón y el quinto oficial Yoshikazu Hiroshima, también japonés.
Archundia empezó a dirigir partidos internacionales en 1994 con el Estados Unidos-Grecia, habla español e inglés y, además de jugar al fútbol, le gustan los videojuegos y la lectura.
El Comité de Arbitros de la FIFA aún no ha designado árbitro para la otra semifinal, que jugarán el día 5 Francia y Portugal en Múnich. EFE