03/04/2026
08:01 AM

El niño hondureño que destaca en las Ligas Menores

Jared Almendárez es seguidor del Marathón y anota cinco goles en cada juego, es dirigido por el profesor Néstor Matamala en el equipo Henerma.

San Pedro Sula, Honduras.

Menudo y de baja estatura, quizá su aspecto físico no lleve el “biotipo” del jugador hondureño, pero detrás de la pequeña silueta de Jared Almendárez hay un jugador que mete cinco goles por partido y más de 30 al final de cada torneo.

Su pasión por el fútbol despertó en sus primeros años. De hecho se formó en las categorías inferiores de Marathón. “Salió porque allí no dan mucho apoyo, por eso es que se pierden muchos jugadores”, contó su padre Rodolfo Almendárez.

A pesar de eso, este chico de 14 años guarda un gran cariño por la institución esmeralda. “Él quisiera jugar en Marathón”, nos agregó.

Decidido a realizar sus sueños, Jared llegó a Henerma, equipo que lidera Néstor Rodrigo Matamala. Allí, en su primer torneo marcó 42 goles en la categoría U-12 de la Liga Sergio Amaya. Luego, en U-14 anotó 35, en la Liga Muebles Herrera.

“Es un chico con muchas condiciones. Técnicamente muy bueno, el único contra que tiene es su estatura, pero de inteligencia es un gigante”, comentó Matamala, mientras lo observaba trotar en medio de un grupo de jugadores.

“Sus condiciones se parecen a las de Jonathan Rubio (reservas del Gil Vicente). Solo que él tenía mucho más personalidad. Futbolísticamente se le parece mucho”.

Foto: La Prensa

El sampedrano destaca en las Ligas Menores y podría seguir el destino de Jonathan Rubio que milita en Portugal.
Con una mirada de orgullo, su padre se llena de fortaleza para que su hijo pueda cumplir sus anhelos. “Su sueño es jugar en el Barcelona, como todo niño”, confesó su padre con una sonrisa.

“Él dice que tiene el mismo juego de Neymar, aunque le gusta Messi. Yo le digo que su juego es igualito al de Alexis Sánchez”. Jared apareció en escena y le preguntó a cuál jugador se parece su juego. “Mi juego es como el de Neymar”, respondió sin vacilar.

Admirador del Barcelona, este sampedrano mejora en cada entrenamiento sus puntos fuertes; uno de ellos es su técnica. Un don que según su entrenador y su familia podría abrirle incluso puertas en el extranjero, como ha sucedido con Jonathan Rubio, quien tras su paso por la Fundación Marcet de Barcelona fue fichado por el Gil Vicente portugués y es seguido por grandes como el Porto, como nos confirmó Matamala.

“Me gustaría viajar al extranjero”, apuntó el pequeño soñador, que espera confirmar que las condiciones superan cualquier físico.