Vi jugar a David Suazo por primera vez a finales de 1998 con la Selección juvenil hondureña en las eliminatorias para el Campeonato Mundial de Nigeria. Narrando los partidos de Honduras me impresionó muchísimo y estuve a punto de meterme al negocio de comprar y vender jugadores cuando se produjo una diferencia económica entre la familia del futbolista y el Olimpia que reclamaba derechos de formación del muchacho que entonces tenía 19 años de edad.
En abril de 1999 narrando el torneo jugado en África que le sirvió a David para ser contratado en Italia por recomendación del técnico uruguayo Washington Tavarez, me impactó tanto su calidad que afirmé: “tiene cosas de Pelé” y dije que Suazo sería pronto la mejor figura del balompié catracho.
Por supuesto que muchos periodistas se burlaron de mi apreciación, en un diario capitalino el 16 y 19 de abril de 1999 me atacaron así: “bárbaro, insultante y sacrílego porque compara a Suazo con Ronaldo, levantando ídolos de barro como si los hondureños somos ignorantes”. Guardo en mis archivos comentarios escritos en 1999, 2000 y 2001 en diarios de nuestro país criticando las alabanzas hacia David que yo con justicia hacía por televisión.
Cuando el 18 de abril de 1999 a los 20 minutos del segundo tiempo él debutó en Liga Nacional contra Motagua reemplazando a Alex Pineda Chacón, yo estaba convencido que su nivel era para jugar en un equipo de primer nivel en Europa o Sudamérica. En julio los empresarios uruguayos que finalmente lo compraron al Olimpia recurrieron entre otras personas a mí, para que utilizara influencias que les permitieran reunirse con el presidente de los albos quien no quería verlos porque no deseaba vender todavía al “Rey David” como lo bautizó Chelato aquella tarde cuando él solo destrozó a Motagua con un golazo y una endemoniado velocidad en apenas 25 minutos que estuvo en el campo.
Pasaron los días y David que siempre entraba de cambio metió otros goles importantes y Olimpia se coronó campeón del torneo que empezó en 1998 y culminó el 17 de julio de 1999 con la 14 corona olimpista.
Hablé con el jefe del Olimpia y le conté que los empresarios llevaban una semana en Tegucigalpa y ofrecerían dos millones de dólares por su ficha. El señor Ferrari, aunque accedió a reunirse con ellos me dijo que no lo vendería porque lo necesitaba para el segundo semestre de aquel año 1999 para que Olimpia ganara el campeonato Apertura 1999/2000. Por esos días casi quiebran a Denilson Costa y le comenté: “Si quiebran a David en el torneo próximo se perderá todo”.
Lo demás es historia, David fue vendido y debutó en septiembre de 1999 con el Cagliari. Han pasado siete años y medio en los que ha puesto muy alto el nombre de Honduras y el lunes fue electo mejor jugador extranjero del fútbol italiano 2005/2006”. Pienso que a nuestro delantero lo han hecho compartir el premio con el brasileño Kaká en el campeonato que tiene los mejores defensas del mundo, por dos razones, la primera porque el racismo en Europa todavía existe y la segunda por su pasaporte, Honduras aún no pesa internacionalmente para que uno de sus ciudadanos ostente una distinción en solitario. Debemos sentirnos orgullosos de tener un compatriota tan destacado en Europa.