Adalid Puerto ratificó ayer, con creces, el porqué fue llamado a la Selección Nacional. No sólo salvó al Platense, que le ganó 2-1 a Victoria, sino que también demostró la hombría que supone el fútbol, al atajar con un golpe en el hombro.
Si Zape lo hubiera visto, sabría que la convocatoria sería más que merecida. Ahora hay que esperar que se recupere.
Con esa seguridad desde la portería, ratificada por la tranquilidad de Sandro Cárcamo que sustituyó a Puerto al minuto 73, Platense hizo bien su tarea.
Golpeó primero con Adán Ramírez, que recibió un pase cruzado y en profundidad de Carlos Wil Mejía y al minuto 15 gritaba el 1--0.
Adalid Puerto demostró que tiene un gran potencial, pero tendrá que recuperarse de una lesión en el hombro.
Fue entonces donde Adalid se creció y cerró su portería, dejando la ventaja para los porteños al cierre del primer tiempo.
Apenas iban 5 minutos de la segunda parte cuando la expulsión de Fabio de Souza le quitó la fuerza a los jaibos y cambió, en cierta manera la historia del partido que cayó entonces en un vaivén de oportunidades.
Victoria no se arrodillaba y Platense, que aguantaba con Puerto y buscaba asegurar lo suyo, veía pasar los minutos con Evaristo Soriano controlando y llegando al extremo de sacar las rojas por el juego fuerte reflejado en 55 faltas al final de los 90.
Puerto salió de la cancha y cuando Victoria buscó aprovechar llegó Mario Ramírez y desde afuera del área decretó el 2-0.
Victoria descontó tarde, muy tarde, con Héctor “La Tanqueta” Flores que aprovechó un balón cruzado en el área y alcanzó un gol merecido, pero que no fue suficiente.