Lionel Messi hizo enloquecer a los 10 mil espectadores que presenciaban el entrenamiento abierto del lunes en el Mini Estadio del Barcelona y despertó la carcajada de Luis Suárez tras un caño delicioso sobre Javier Mascherano.
Los jugadores del equipo culé realizaron la tradicional práctica previa a la llegada de los Reyes Magos para regalar alegría a los niños catalanes y firmaron autógrafos tras los movimientos dentro del campo de juego.
Por más que era un ejercicio informal en la práctica, cuando Messi vio venir a Mascherano con la misma furia con la que va a buscar la pelota en cada partido, cayó en la tentación y regaló un lujo que causó el asombro del público.
Tras el caño a Masche, Leo pareció sorprendido con su propia magia y empezó a reírse. Lo mismo que le pasó a pocos metros a su compañero Luis Suárez, el mismo que disfruta de la calidad de sus pases gol en cada partido.
Messi también, en el mismo entrenamiento, tiró otro caño a Marc Bartra. Leo se lo pasa a lo grande en el Barcelona. El viernes de la semana pasada, le había hecho otro a Luis Suárez.
EL CAÑO A BARTRA