"La Iglesia existe para proclamar a Jesucristo a todos, de manera pública y creíble, sin miedo, en toda cultura y circunstancia", dijo al tomar posesión
Hoy más que nunca necesitamos líderes y ciudadanos dispuestos a elevar el debate, a exigir responsabilidad, inclusive ante la muerte, que definan su compromiso.
No es tan cierto que vayamos a trabajar y esforzarnos por aquella gente anónima que vive a pocos o muchos kilómetros de distancia: en La Mosquitia, en la Montaña de la Flor.