Además de estacionarse en lugares no autorizados, los buses "rapiditos" recogen y dejan pasajeros en sitios que no corresponden a paradas establecidas, una práctica que afecta la circulación vehicular
Mientras algunos consideran que el nuevo túnel ayudará a mejorar la movilidad, otros cuestionan la prioridad del proyecto y advierten sobre el impacto en el tráfico durante su construcción.
Este miércoles inició la obra del túnel en Armenta, prevista para seis meses; afectará la circulación en un punto con más de 20,000 familias y unos 18,000 vehículos diarios