Durante el operativo, las autoridades decomisaron una camioneta Toyota Prado 2026, la cual habría sido utilizada tanto por las víctimas como por los sospechosos antes del hecho violento.
La Policía capturó a un militar activo y a una mujer como sospechosos del crimen. Ambos trasladaban a un bebé de tres meses de nacido, quien presuntamente es hijo de la víctima.
Los hombres, sospechosos de matar a los dos jóvenes durante una riña en el bar y discoteca “El Tamarindo” de Sabá, fueron capturados tras una persecución policial en el barrio La Pava.
Las investigaciones señalan que los jóvenes estudiantes fueron confundidos con miembros de la MS-13, lo que llevó a los integrantes de la pandilla 18 a planificar el asesinato.