Las operaciones se desarrollaron de manera simultánea en sectores estratégicos de la ciudad, con el objetivo de prevenir delitos y disuadir actividades ilícitas.
Una flota de 16 motocicletas y 33 agentes se mantiene en recorridos constantes. La estrategia incluye acciones de proximidad con comerciantes y líderes comunitarios.
Pekín dijo que se oponen "al uso o la amenaza del uso de la fuerza en las relaciones internacionales y a que potencias externas interfieran en los asuntos internos de Venezuela".