Los palmicultores buscan elevar el rendimiento de las 189,863 hectáreas cultivadas, sin extender la frontera agrícola, mientras enfrentan presiones como las invasiones y los efectos de El Niño
La normativa prohíbe importar productos procedentes de zonas deforestadas o que empleen mano de obra infantil, dos problemas latentes en Costa de Marfil y Ghana, los mayores productores.