La unión de Messi y Cristiano en una misma campaña publicitaria volvió a sacudir al planeta fútbol, esta vez con pagos que reflejan su enorme peso mediático.
El mensaje principal: la mayor parte de la película debía crearse con piezas de Lego existentes. Si una pieza no existiera, habría que crearla teniendo en cuenta la calidad Lego.