23/05/2024
12:49 AM

La importancia de la lubricación de los frenos del automóvil

  • 01 mayo 2024 /

Mantener el líquido de frenos en los niveles recomendados permite alargar la vida útil del sistema de frenado.

Al igual que todos los líquidos que integran los distintos sistemas de funcionamiento del vehículo, el líquido de frenos (siendo uno de los más importantes) requiere ser sometido a revisiones periódicas.

Primero, la mayor parte de los sistemas de frenos contienen un nivel mínimo y otro máximo. Mantenerlo por debajo de lo recomendado puede afectar el funcionamiento del frenado, mientras que dejarlo por sobre la medida generaría derramamientos.

Cuando el vehículo tiene nuevas sus pastillas de frenos o fricciones (como también se les conoce), el nivel del líquido estará en el máximo. Y cuando estén por debajo del 30% de su vida útil, el nivel del líquido de frenos bajará al mínimo.

Lo anterior se debe a que el espacio del desgaste de las fricciones se ocupa con más líquido, razón por la que no siempre es recomendable llenarlo al máximo, pues cuando las fricciones se reemplazan y se retrocede ese espacio de desgaste, el líquido sobrepasa la cantidad del recipiente y genera derramamientos que pueden dañar la pintura y carrocería.

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El líquido de frenos sirve para transmitir la fuerza aplicada sobre el pedal desde el conductor hacia los frenos, permitiendo así detener o disminuir la velocidad del vehículo de manera controlada.

¿Cuándo cambiar el líquido de freno?

Según los fabricantes, el reemplazo debe realizarse cada 40.000 o 50.000 kilómetros, basado en que, por su naturaleza, el líquido de frenos tiende a generar impurezas, condensación de agua y perder sus propiedades hidráulicas, por las variaciones considerables de temperatura a las que se exponen. .

Justo por eso siempre es importante llevar un registro, para darle un mejor rendimiento al sistema de frenado y prolongar la vida útil de las piezas que se ven involucradas, como bombas principales, bombas auxiliares, tuberías y válvulas de alivio, sistemas ABS, entre otras. .

Por otra parte, para identificar qué opción es la indicada para cada caso, hay que tener presente que el líquido de frenos es aquel que transmite, por medio de un sistema hidráulico, la fuerza del frenado desde el pedal hasta la rueda, funcionando a través de de la fricción de piezas.

Esta fricción genera temperaturas elevadas, lo cual se ve reflejado en todo este sistema y, por fin, en el líquido. Es por ello que la alternativa a utilizar se selecciona con base en la fuerza de frenado requerida y las condiciones en las que se emplea el automóvil.

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Este líquido también actúa como un lubricante para los componentes móviles del sistema de frenos, reduciendo el desgaste y la corrosión de los mismos.

Opciones. En el comercio actual hay muchas marcas reconocidas y distintos tipos de líquido entre los que puede elegir, siendo las especificaciones más comunes DOT3, DOT4 y DOT5.

Esta diferencia en especificación es de carácter técnico, pero su principal razón es la capacidad del líquido en soportar la temperatura sin perder sus propiedades. El DOT3 tiene un punto de ebullición que oscila entre los 140 y 200 grados. El DOT4, entre los 160 y 230 grados. Y el DOT5 (de alto rendimiento) tiene un punto de ebullición de 260 grados, comúnmente usado en equipo pesado.