Los ‘mantenidos’ son más propensos a poner los cuernos

A esa conclusión llegó un investigador que estudió el efecto de los ingresos de los integrantes de las parejas en la infidelidad.

  • Actualizado: 04 jun 2015

Londres, Reino Unido.

The Guardian sintetiza los hallazgos del estudio (PDF en inglés) de la siguiente forma: Hombres y mujeres que son económicamente dependientes de sus parejas son más propensos a ser infieles, con los hombres 3 veces más inclinados a hacerlo. Para mujeres: aquellas que son totalmente dependientes en términos económicos tienen un 5,2 % de probabilidad de poner cachos, comparado con el 3,4 % de aquellas que aportan iguales ingresos y solo 1,5 % de las que lo aportan todo. Para los hombres completamente dependientes en términos financieros, la probabilidad de poner cachos es mucho más elevada: 15 %,

Christin L. Munsch asegura en el resumen de su trabajo que 'para las personas económicamente dependientes, la infidelidad puede ser un intento por reestablecer la igualdad en la relación; sin embargo, para los hombres la dependencia puede ser particularmente amenazadora. La infidelidad puede permitir a los hombres económicamente dependientes involucrarse en comportamientos compensatorios mientras simultáneamente se distancian de sus esposas proveedoras'.

Aunque es obvio, ¿en qué puede afectar el ingreso las relaciones de pareja? Haciendo referencia a la literatura disponible, y asegurando que la relación entre ingreso y estabilidad marital es aún un interrogante, Munsch menciona los siguientes temas que vale la pena explorar:

1. ¿Hay alguna relación entre el ingreso y el estrés financiero que pueda afectar la relación de pareja?
2. ¿Cuando los 2 trabajan tienen más de qué hablar, compartir experiencias comunes y se pueden relacionar mejor con los problemas del otro?
3. ¿Las parejas con que trabajan se dividen más equitativamente las responsabilidades del cuidado de los niños?
4. ¿Los hombres se siguen viendo como los principales proveedores (eso lo llaman los expertos especialización de género), e incluso si dan la bienvenida a las contribuciones de su pareja, aquellas con salarios similares tienden a interpretar los ingresos de la mujer como complemento?
5. ¿Los esposos de mujeres con altos ingresos incrementan sus horas de trabajo para mantener el estatus de quién gana más?
6. ¿Las esposas proveedoras desplazan a sus esposos en la toma de decisiones?
7. ¿Las mujeres con ingresos menores hacen una desproporcionada cantidad de trabajo doméstico?