¡Forme una familia creativa!

Los padres que desean introducir la creatividad en la vida de sus hijos deben comenzar por cambiar sus propios hábitos

  • Actualizado: 24 ago 2015

Redacción

¿Qué es la creatividad? Se trata de una capacidad básica de la inteligencia humana que implica muchas áreas cerebrales y está influida también por la familia, la escuela y otros factores ambientales, según un informe del Hospital Sant Joan de Déu y el catedrático de Filosofía, José Antonio Marina.

Según el informe “ Creatividad en la educación y educación de la creatividad”, esta capacidad está vinculada con el pensamiento original y divergente y la imaginación constructiva y supone nuevas asociaciones de ideas, que generan soluciones innovadoras y, en palabras del profesor Marina, “ crear es producir intencionadamente sorpresas eficientes”.

Todos podemos ser creativos

Para Marina, “cualquier persona puede ser creativa si se trabaja y potencia esta aptitud desde la infancia, ya que la creatividad se puede entrenar mediante técnicas especializadas, fomentando un desarrollo saludable de los niños que contribuirá a formar adultos no solo creativos, sino adaptativos a la flexibilidad e innovación que caracteriza nuestra sociedad”.

Los autores del informe aclaran que no todo lo que los niños hacen es creativo, por original que parezca, “para que lo sea debe ser sustancialmente diferente de todo lo que hayan hecho, visto o escuchado, y debe ser además útil para conseguir un objetivo”.

“Para ello, es necesario fomentar el pensamiento divergente, es decir, animarlos a generar una variedad de ideas en el análisis de los problemas y la búsqueda de soluciones, y aplicarlas a la generación de algo nuevo (idea, producto…)”, añaden.

Fomente la creatividad en el hogar

Los autores aseguran que la creatividad se aprende en un entorno familiar estimulante, y sugieren a las familias que animen al niño a inventar sus propias historias y a ver y analizar las cosas desde diferentes puntos de vista, que fomenten su curiosidad, que les permitan cuestionar las cosas, que favorezcan una educación emocional sólida para afrontar la frustración y los estímulos negativos, y que los alienten a superarse esforzándose.

Para los autores del informe, los padres que desean introducir la creatividad en la vida de sus hijos deben comenzar por cambiar sus propios hábitos y abrazar ellos mismos la creatividad, la diversión y la originalidad.

Originalidad, prioridad en el siglo XXI

“La creatividad no está de moda porque sí; no hay más que ver la velocidad a la que cambian la sociedad y las tecnologías para darse cuenta de que hay que saber adaptarse al cambio, ya que el 70 % de los niños actuales tendrán empleos que ahora no existen”, señala Mariola Lorente, investigadora y documentalista de la UP y una de las autoras del informe Faros.

Según Lorente, la creatividad es la capacidad que nos permite adaptarnos a las novedades, ser flexibles y hallar soluciones que desconocemos a problemas totalmente nuevos.