Familia y Hogar
Madrid, España.
La piscóloga infantil Silvia Álava, autora de “ Queremos Hijos Felices”, señala que “hay cosas en el cuidado de los niños que los padres pueden delegar, pero en lo que nunca se debe es en las necesidades afectivas de los hijos.
Hay que transmitirles lo que se les quiere, darles un mimo, una abrazo, un beso de buenos días o buenas noches, en definitiva que se sientan arropados y queridos'.
¿Cuánto tiempo pasa con su hijo?
Para Álava, algo en lo que no se puede delegar es la educación, ya que los padres podrán recibir ayuda de educadores, profesores, cuidadoras, abuelos pero la educación siempre dependerá de ellos”.
Para que los padres consigan más tiempo de calidad para compartir con sus hijos, de acuerdo a Álava “es importante que se paren a observar, desde que llegan a casa, qué actividades realizan con sus hijos y cuánto tiempo pasan con ellos”.
“Una herramienta muy útil para realizar dicha observación es llevar un registro en una plantilla en la que los padres apunten a qué hora empiezan y terminan una actividad y en qué consiste, reservando una última columna para anotar las incidencias, es decir todo aquello que nos ha hecho emplear más tiempo del previsto”, sugiere esta experta.
En este apartado de observaciones podrán apuntarse por ejemplo, “el niño tardó varias veces en obedecer”, “perdí la paciencia”, “tuve que regañarles”, “los niños se pusieron a jugar entre ellos” o “los hermanos se pelearon”, según esta profesional.
Pocos momentos para compartir
En cuanto a el tiempo que se debe compartir con los hijos, la psicóloga comparte que lo importante es la calidad del tiempo compartido y no la cantidad, ya que muchos padres no disponen de mucho tiempo por sus trabajos.
“Los niños no necesitan que estemos todo el día con ellos. También tienen que aprender a jugar y a estar solos, pero sí que es importante dedicarles tiempo para jugar, para enseñarles, para pintar. Necesitan un adulto que les estimule, les guíe y comparta sus juegos. ¡No basta con estar al lado mirandole”, enfatiza.
Según Álava por las tardes los horarios suelen ir muy ajustados: baño, cena y enseguida es hora de irse a la cama.
Por eso, esta experta sugiere a los padres que lleguen a un acuerdo con los niños, proponiéndoles: “vosotros obedecéis a la primera y el tiempo que antes perdíamos en conseguir que os ducharías o cenarais, ahora lo utilizaremos para jugar un ratito antes de ir a la cama, leer un cuento, o tener confidencias”.
La piscóloga infantil Silvia Álava, autora de “ Queremos Hijos Felices”, señala que “hay cosas en el cuidado de los niños que los padres pueden delegar, pero en lo que nunca se debe es en las necesidades afectivas de los hijos.
Hay que transmitirles lo que se les quiere, darles un mimo, una abrazo, un beso de buenos días o buenas noches, en definitiva que se sientan arropados y queridos'.
¿Cuánto tiempo pasa con su hijo?
Para Álava, algo en lo que no se puede delegar es la educación, ya que los padres podrán recibir ayuda de educadores, profesores, cuidadoras, abuelos pero la educación siempre dependerá de ellos”.
Para que los padres consigan más tiempo de calidad para compartir con sus hijos, de acuerdo a Álava “es importante que se paren a observar, desde que llegan a casa, qué actividades realizan con sus hijos y cuánto tiempo pasan con ellos”.
“Una herramienta muy útil para realizar dicha observación es llevar un registro en una plantilla en la que los padres apunten a qué hora empiezan y terminan una actividad y en qué consiste, reservando una última columna para anotar las incidencias, es decir todo aquello que nos ha hecho emplear más tiempo del previsto”, sugiere esta experta.
En este apartado de observaciones podrán apuntarse por ejemplo, “el niño tardó varias veces en obedecer”, “perdí la paciencia”, “tuve que regañarles”, “los niños se pusieron a jugar entre ellos” o “los hermanos se pelearon”, según esta profesional.
Pocos momentos para compartir
En cuanto a el tiempo que se debe compartir con los hijos, la psicóloga comparte que lo importante es la calidad del tiempo compartido y no la cantidad, ya que muchos padres no disponen de mucho tiempo por sus trabajos.
“Los niños no necesitan que estemos todo el día con ellos. También tienen que aprender a jugar y a estar solos, pero sí que es importante dedicarles tiempo para jugar, para enseñarles, para pintar. Necesitan un adulto que les estimule, les guíe y comparta sus juegos. ¡No basta con estar al lado mirandole”, enfatiza.
Según Álava por las tardes los horarios suelen ir muy ajustados: baño, cena y enseguida es hora de irse a la cama.
Por eso, esta experta sugiere a los padres que lleguen a un acuerdo con los niños, proponiéndoles: “vosotros obedecéis a la primera y el tiempo que antes perdíamos en conseguir que os ducharías o cenarais, ahora lo utilizaremos para jugar un ratito antes de ir a la cama, leer un cuento, o tener confidencias”.
Claves:
-- 'Los padres de niños de 0 a 6 años de edad podrá delegar tareas como preparar las comidas o la ropa del niño, o incluso resolver sus dudas escolares, pero lo que nunca podrán delegar son las necesidades afectivas y trasmitirles que se les quiere', señala a Efe, la psicóloga infantil Silvia Álava.
-- Según esta experta, autora del libro “Queremos Hijos Felices”, “es importante que los padres se paren a observar qué actividades realizan con sus hijos en casa y cuánto tiempo de calidad pasan con ellos, llevando un sencillo registro escrito del tiempo compartido durante, al menos, una semana'.
-- Álava sugiere a los padres que lleguen a un acuerdo con los niños, para la tarde y noche, proponiéndoles: “vosotros obedecéis a la primera y, el tiempo que antes perdíamos en conseguir que os ducharías o cenárais, ahora lo utilizaremos para jugar un ratito antes de ir a la cama, leer un cuento, o tener confidencias”.
'A diferencia de lo que sucedía apenas tres décadas atrás, la generación actual de padres dispone de menos tiempo para estar con sus hijos y además los niños se ven sometidos a presiones que antes no existían', asegura la psicóloga infantil SilviaÁlava (silviaalava.com) autora del libro “Queremos Hijos Felices”.
'La buena noticia es que esta nueva situación familiar no implica que hoy los pequeños estén peor atendidos, y además no se puede generalizar, ya que hay muchas variables individuales a tener en cuenta', señala Álava, que proporciona algunos consejos para “ser padres trabajadores y no morir en el intento”.
Según Álava, “en líneas generales nos encontramos hoy en día con que los trabajos son muy exigentes, con jornadas que se alargan y se extienden hasta pasada la media tarde, y además el nivel de exigencia hace que, en ocasiones, los padres tengan que terminar su trabajo desde casa”.
“Con la incorporación de la mujer al mercado laboral se ha ganado mucho en igualdad de género, las mujeres son independientes, y se sienten más realizadas, lo que aporta un valor añadido a la educación de sus hijos”, resalta esta psicóloga.
'Sin embargo prosigue Álava- los niños se encuentran que ambos progenitores están sometidos a un mayor estrés y ansiedad. En ocasiones mandan a alguien recogerles del colegio o no están con ellos por la tarde y, por eso, la aportación de los dos miembros de la pareja en este proceso es fundamental'.
Además, para esta experta 'la presión de la sociedad de consumo sobre los niños es cada vez mayor y, en ocasiones, les trata como meros objetos de campañas de marketing, bombardeándoles con mensajes sobre lo que tienen que poseer para ser felices'.
Todos estos factores dibujan una realidad diferente de la que vivían las familias hace unas décadas, según Álava.