Cata sin miedo los vinos

Aprende más sobre el arte de seleccionar el vino ideal para acompañar tus comidas

Aventurarse y probar es la clave para hallar el maridaje ideal de tus platillos entre las miles de variedades que ofrecen los vinos blancos, rosados, tintos y espumosos, de acuerdo con expertos.

El primer consejo es atreverse a combinar el vino con lo que comes habitualmente con amigos, familia o tu pareja. Quizá no le atinas o tal vez sí, y puede que sea una experiencia muy favorable, igual te das cuenta de que ese vino no va para esa comida, pero aprendiste algo y lo probaste. “Creo que hay que empezar por perder el miedo”, aconsejó Sebastián Ruiz, enólogo de la viña chilena Tarapacá.

Luego de dar el salto de fe, para Lalo Antón, propietario de Bodegas Izadi, Finca Villacreces, Vetus y Orben, lo segundo más importante es buscar armonía y la mejor combinación es una decisión personal que involucra a los sentidos.

¿Cómo sabes que hallaste el complemento ideal? Cuando el vino y la comida no se opacan uno al otro.
“Como todo en la vida hay que buscar un equilibrio. Hay vinos muy finos, muy sutiles que no admiten platillos con mucha fuerza”, comentó Antón.

La idea al tomar vino es que su sabor sea como una explosión en tu boca y te abra el apetito y, para los expertos, “los vinos no están alejados de lo que comemos a diario. Los puedes degustar con cualquier platillo y en cualquier ocasión”, aseguró Ruiz en Poleo.


Consejos de los expertos
Sigue estas recomendaciones de Sebastián Ruiz y Lalo Antón:
1. Piensa en el vino y la comida como un conjunto; por ejemplo, si la etiqueta tiene notas de romero, usa esta hierba en el plato.


2. Elige un tinto potente, voluptuoso y con rica acidez con alimentos picantes para contrarrestar la sensación de calor en la boca.


3. Selecciona etiquetas con acidez para equilibrar la sensación grasosa, aceitosa o ácida de algunos alimentos.


4. Mantén el equilibrio entre la sal de los platos y el vino para que este se sienta más dulce en tu paladar.


5. Opta por etiquetas más dulces cuando marides con postres para evitar acentuar la acidez del vino.