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EEH le cobra L46,260 a guardia de seguridad que tiene solo dos focos en la casa

José Gonzales desde que construyó su casa jamás ha tenido un medidor, pero asegura que siempre ha pagado energía en forma promediada.

El mes anterior, el guardia de seguridad recibió esta factura emitida por EEH por la suma de L46,260.39.
El mes anterior, el guardia de seguridad recibió esta factura emitida por EEH por la suma de L46,260.39.

Tegucigalpa, Honduras

José Félix Gonzales no puede dormir tranquilamente desde hace varios meses porque siempre está pensando en que un día cualquiera, cuando regrese de trabajar, la Empresa Energía Honduras (EEH) lo habrá despojado de su pequeña vivienda.

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Alumbrado público. El guarda dice que las calles no están iluminadas, mas la empresa cobra.

Dice que empleados de la oficina de EEH en Santa Cruz de Yojoa lo han amenazado con quitarle la casa si no paga la factura de L46,260.39 que, según ellos, le adeuda a esa concesionaria por consumo de energía eléctrica.

“Estoy preocupado porque una señora que se llama María Quiroz de Energía Honduras me amenazó con quitarme la casa. Yo no puedo pagar esa gran cantidad de dinero porque no tengo capacidad y porque no he consumido esa energía”, dice.

Gonzales (de 50 años) vive en la colonia San Juan, de San Antonio, Cortés, en una casa que, desde que él la construyó hace unos ocho años, no ha tenido un medidor de energía eléctrica que le marque el consumo real.

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Estos son los únicos focos con los cuales la familia de Gonzales se alumbra por las noches. Y esta es la base del contador que tiene la casa.

En la casa, Gonzales, su esposa Rosa Amelia Gómez, y sus dos hijos (de 17 y 11 años) solamente tienen “dos focos, un televisor pequeño y una grabadora”.

Esta familia tenía una “refri marca Cetron, pero se quemó cuando hubo un corte de energía”, según dice. “Yo no sé por qué me cobran esto. Cuando estaba la Enee (Empresa Nacional de Energía Eléctrica) no tuve estos problemas. Hoy, a la fuerza quieren que pague algo que no he consumido”, lamenta.

Hace unos ocho años, cuando comenzó a vivir en esa casa (de dos cuartos, cocina y una pequeña sala), asegura que pagaba mensualmente L180, luego L200, y hace cuatro años L400. “Un día apareció un carro de la Enee y los empleados me dijeron que yo debía pagar L400 porque no tenía contador”, explica. “Después, hace como tres años, dijeron que yo debía L42,000. Ese día me asusté porque era una cantidad muy grande y yo hice las preguntas.

Pensé que ya no iban a seguir cobrando eso, que se trataba de un error”. El mes anterior, con fecha 8 de octubre de 2018, Gonzales recibió una factura que lo desequilibró emocionalmente. Según EEH, este guardia le debe L46,260.39.

En la factura, Gonzales tiene un saldo pendiente de L15,187.90 con EEH y debe pagar una mensualidad de L1,072.49. Sin embargo, el consumo de energía es de L539.83.

“Yo no puedo pagarles. Trabajo de guardia en un restaurante de San Pedro Sula y ganó L3,200 a la quincena. Gasto L37 de transporte, pago bus de San Antonio a San Pedro. No gasto eso de luz todos los días porque hago turno de 24 horas”, dice.

Hace unos 10 años, cuando “tenía un mejor trabajo”, relata Gonzales, originario de Piraera, Lempira, compró el terreno por aproximadamente L50,000. En los últimos años, “por partes”, construyó la casa que ahora “con todo y solar cuesta L180,000”.

“Esa empresa es mala, trabaja para favorecer a personas poderosas. Yo soy pobre y lo único que tengo para mis hijos me lo van a quitar porque yo no puedo pagar esa deuda. No sé si es solo una amenaza, pero es imposible. Soy un guardia y no gano lo suficiente para salir de esa deuda”, dice.

Gonzales, quien se siente agobiado, cree que él y hondureños de su condición socioeconómica “están desprotegidos” porque “el Gobierno no escucha las quejas y no hace las investigaciones de estos casos”.

Usuarios califican en Facebook de “exageradas” las tarifas de energía

CAROLINA FUENTES: “Son una estafa. Nos fuimos 15 días de casa, bajamos todas las cuchillas (...). El mes completo en casa L3,245, la casa sola con todo apagado y cuchillas bajadas: L5,756.15”.

OLIVIA GUILLÉN “Ese aumento excesivo en los recibos (...) no solo es por los nuevos contadores. Sigo teniendo el contador anterior. Antes pagaba L800 y hoy más de L3,000. Es un robo y sin pistola”.

Roberto Amaya: “Donde yo vivo sin que instalen ese medidor (...) me le subieron el 153% a la luz. Antes pagaba L236 hoy me salen L588 sin haber comprado nada nuevo que gaste energía”.

Karim Said Abdalah “Nos clavan con tarifas fuera de orden y desproporcionadas... ¿Quieren plata? ¿Por qué no les cobran a esos ladrones del Gobierno que deben facturas por todo lados?”.