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Navegar en Ushuaia, la ciudad más austral del mundo

Este espectacular lugar está ubicado en Argentina y es la capital de la provincia de Tierra del Fuego.

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2:30 horas dura el recorrido en barco por Ushuaia. El viajero nunca desciende del bote. Para realizar el viaje recomiendan empacar gorro, ropa térmica, impermeable y calzado antiderrapante.
2:30 horas dura el recorrido en barco por Ushuaia. El viajero nunca desciende del bote. Para realizar el viaje recomiendan empacar gorro, ropa térmica, impermeable y calzado antiderrapante.

Ushuaia, Argentina.

La península Antártica se encuentra a solo mil kilómetros de distancia. Todo luce blanco: el invierno en Ushuaia, la ciudad más austral del mundo, está en su mejor momento.

Los viajeros llegan para contagiarse de la atmósfera que envuelve a este destino patagónico y entrar en contacto con la naturaleza.

Navegar por el Canal Beagle es una de las experiencias más anheladas por los visitantes. Con ánimo explorador, los turistas se reúnen antes del amanecer en el puerto. En invierno, los días son cortos y el sol sale después de las nueve de la mañana. Algunas personas ocupan los asientos dentro del bote, donde hay calefacción y se escucha la narración de la guía.

Poco a poco, el bote deja el puerto y regala una postal única en el país con el canal, los barcos, la ciudad, el monte Martial y el glaciar del mismo nombre. El itinerario pasa frente a la Isla Alicia. Durante el paseo se avistan aves: cormoranes imperiales, una especie que habita en el canal durante todo el año. Se ven en vuelo y sobre las rocas de la Isla de los Pájaros.

Más tarde también hace un alto frente a la Isla de los Lobos, donde se observan lobos marinos sudamericanos tendidos al sol y lobos marinos de dos pelos. El momento cumbre de la navegación llega al estar frente al Faro Les Éclaireurs, que data de 1920. Todos alistan sus cámaras para capturar esa prueba irrefutable de su paso por Ushuaia. La estructura rojo y blanco se ha convertido en todo un ícono del destino, aunque no sea el Faro de San Juan de Salvamento, ese del que habla Julio Verne en su obra

El faro del fin del mundo y que está todavía más alejado: en la Isla de los Estados.