San Pedro Sula. Las reparaciones que el Instituto Hondureño de la Niñez y la Familia (Inhfa) lleva a cabo en el Centro Pedagógico El Carmen obligó a las autoridades del recinto el traslado de 100 menores infractores al centro Renaciendo ubicado en el valle de Támara, Francisco Morazán.
La disposición no fue bien recibida, especialmente por los miembros de la mara Salvatrucha, quienes se mostraron molestos con la medida, por lo que las autoridades solicitaron el apoyo de la Policía Militar para el resguardo de las instalaciones durante el traslado.
Ayer en varios comandos del Ejército fueron trasladados 18 miembros de la mara Salvatrucha y 82 menores que no tienen afiliación en ninguna pandilla, los que estarán internos por tiempo indefinido en Támara.
El traslado
La Policía Militar se encargó de hacer un registro minucioso en los módulos donde se encontraban recluidos los menores.
El primero en ser inspeccionado fue el que alberga a los pandilleros, donde se temían reacciones violentas por la negativa de los jóvenes de ser trasladados. “Nos solicitaron el apoyo para el traslado de 100 menores a Támara, pero tuvimos que reforzar el perímetro del centro por las amenazas de un posible ataque de otros miembros de la agrupación que afuera querían impedir el traslado de sus compañeros”, explicó Román Gómez Reyes, comandante del Segundo Batallón de la Policía Militar.
Dos patrullas vigilaron los alrededores del centro de menores mientras se hacía el traslado de los jóvenes.
En tres comandos fueron ubicados en parejas los adolescentes para ser llevados a un módulo que fue habilitado para que permanezcan en Támara mientras duran los trabajos de reparación en El Carmen.
De 195 internos que actualmente tiene el centro pedagógico, 100 de ellos ahora estarán en el centro Renaciendo. La capacidad en El Carmen es de 150 jóvenes.
Reparación
El director del Centro Pedagógico El Carmen explicó que se socializó el traslado con antelación en vista de las acciones de recostrucción que se llevarán a cabo y que incluyen cambio de techos, tubería de aguas negras y reparación del edificio.
“Se nos comunicó de las reparaciones que se harán al edificio y ante el espacio para albergar a los jóvenes como única salida se determinó llevarlos al centro Renanciendo.
Los jóvenes deben comprender que se busca mejorar las condiciones para que puedan cumplir con la medida de internamiento que por diversas faltas les han impuesto, y esperamos que una vez terminadas las obras puedan retornar al centro”, dijo el director.
La Policía Militar en apoyo a la Policía Penitenciaria y Nacional vigilará el centro.